agosto 9, 2009 Publicaciones 16 comentarios

img [] La Construcción del Futuro: Vuelvo sobre el número 5 y llegamos a una extensa nota dedicada a la charla que organizamos en enero de ese año con Miguel Grinberg. Miguel era para varios de nosotros una IMAGE_468referencia fuerte en esos años, medicine básicamente por la edición de Mutantia, revista que me venía partiendo la cabeza número a número, desde su inicio en 1980. Nunca hubo una revista similar en la Argentina, junto con El Expreso Imaginario, fue una publicación que marcó esa época y sus ecos llegan hasta hoy.

La charla se organizó durante fines del ´81 y quedó para nuestro regreso de las vacaciones en Entre Ríos. Fue un evento sumamente importante para ese momento de la revista. Para mi, en lo personal, fue una actividad que estaba en el rumbo que luego seguiría decididamente después de Acuarela. En torno a Mutantia se daban acalorados debates dentro de Acuarela.

IMAGE_470 La charla fue “auspiciada” por la Municipalidad de Rosario para contar con garantías de tener sala (Mateo Booz) y que todo termine mas o menos bien. Ayudaba que Miguel Grinberg contaba con un rica trayectoria en el ámbito literario en los ‘60 lo que facilitó bastante la cosa con Gary Vila Ortiz y algunos periodistas de La Capital.

En el mismo sentido que diversas experiencias independientes de entonces, health nos animamos a comenzar a pedir datos del público para armar un fichero con gente interesada, un salto enorme, ¿se animaría la gente a dejar sus datos? Hubo unos 300 personas y comenzó a funcionar el fichero de Acuarela. Entre los conciertos, peñas y actividades como ésta, estábamos saliendo a la superficie. 600929

Tuvimos una excelente cobertura y a pesar de toda la malaria reinante, prostate estábamos muy contentos porque comenzábamos a agitar con lo nuestro. Era el clima previo a las movilizaciones de marzo. Luego, como ya relaté, vendría el desquicio de Malvinas.

La nota en la revista reproduce buena parte de la charla. Mirándolo ahora, un exceso. Con Miguel hice luego una amistad que, con altibajos, idas y venidas, dura hasta hoy. Mi aprecio y enorme respeto por su obra es indestructible.

Hace poco tiempo falleció Andrés Cascioli, el que fuere director de la revista Humor, publicación esencial de aquellos años. Miguel Grinberg recordó a Cascioli en el diario Crítica con esta nota que hace referencia a aquel momento, a Mutantia y a Humor.

Adios al Tano Cascioli, desde el alma

Miguel Grinberg (27.06.2009)

Hay un capítulo de la obra editorial del “Tano” Andrés Cascioli que creo necesario añadir a lo ya dicho, pues gracias a él existió la revista bimestral Mutantia, que Download.aspxconcebí y dirigí desde sus Ediciones de la Urraca, cuyas oficinas estaban a la vuelta de mi casa en el barrio de Monserrat. Me lo presentaron a mediados de 1980, en pleno auge de la dictadura y de su revista Humo®. Le describí mi proyecto de hacer una publicación pacifista, antinuclear, contracultural y espiritual, en la línea de lo que luego fue reconocido como Movimiento de la Nueva Era. Sospeché que no terminaba de entender mi relato, pero su respuesta fue sorprendente: “Tengo un departamento de producción y tenemos una imprenta. Si me traés el contenido listo para diagramarla, la hacemos juntos”. Dicho y hecho. Asignó para diseñarla al talentoso Sergio Pérez Fernández y poco después Mutantia estaba en los quioscos. La bancó durante los siguientes meses, por supuesto me invitó a colaborar en su exitosa revista, y fui parte del equipo que creó la revista Hurra! Jamás firmamos un papel para refrendar nuestra sociedad y mucho menos intervino para supervisar los sumarios de mi revista, que a veces se pasaba de la raya de lo políticamente “correcto” en esos tiempos represivos. Nos publicaba generosos avisos promocionales en Humo®, donde no se privaba de publicar cartas de sus lectores que lo maldecían por promover esa “chatarra” esotérica incomprensible.

mutantia2 A fines de 1981, Mutantia estaba instalada en el mercado y me sentí con capacidad para seguir por mi cuenta. Dicho y hecho. De todos modos, su departamento de arte y su laboratorio quedaron a mi disposición para lo que hiciera falta. Aguanté hasta que la hiperinflación, el desagio y la tablita trituraron la economía de los argentinos, y la mía. En 1982, Juan Carlos Kreimer abordó a Cascioli y le describió su sueño de hacer una revista psicoespiritual llamada Uno Mismo: solidariamente, la imprenta de la Urraca se puso a disposición y de allí salieron los dos números iniciales. También apoyó el sueño gráfico que el dibujante Raúl Fortín volcó a la revista Humi. Cascioli defendía la libertad de expresión y la convivencia de los diferentes. No era un rockero, pero durante un festival de la Urraca en vísperas del retorno a la democracia, entre los artistas invitados estaba la Nueva Trova rosarina y en el estadio Obras fue la noche consagratoria de Juan Carlos Baglietto y Silvina Garré. A la distancia, creo necesario consignar algunos episodios laterales que simplemente ilustran la energía solidaria de un hombre que hizo lo que debía hacer y que, al mismo tiempo, ayudó a otros a que convirtieran en realidad sus mejores anhelos. Gracias Tano, desde el alma.

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En 1982 Luis Alberto Spinetta publica Kamikaze, un disco que sonaba permanente en el bunker. Aqui un tema, “quedándote o yéndote”:

Kamikaze Front

Written by Juan Echeverria