marzo 24, 2010 Publicaciones 3 comentarios

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Esta es la última entrada sobre Acuarela. Aquí finalizo esta historia que fue un viaje compartido con gente que me ayudó muchísimo, sickness con quienes tengo algunos de los mejores recuerdos y por sobre todo, porque todo lo hecho en esos años continúa aún de múltiples modos en cada uno de nosotros. No es historia. Son algunos de los primeros pasos que fuimos dando tanto los que aparecen en las crónicas que escribí, como aquellos que quedaron sin mencionar por razones de faltarme nombres o cosas así. Como decíamos entonces “…el rayo no cesa”.

15 Algunas de las fotos que pongo aquí corresponden a los conciertos de MIA que organizamos en marzo de 1982. Al momento de poner la anterior entrada no tenía a mano estas fotos. Bueno, para que el documento esté más completo, van aquí.

Una de las cosas que hicimos como revista en esos meses de 1982 fue colaborar en la organización de la visita a Rosario de Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz 1981. En cierto modo fue “pagar” una deuda que me había quedado atravesada. Colaboramos en la organización junto a la APDH de Rosario y el SERPAJ. El evento significaba jugar al límite de lo que se podía y eso no estaba exento de06 riesgos. Esa operación nos introdujo en la dinámica de disciplinarse a los infinitos recaudos que debían tomarse para esas actividades. Recuerdo que todos quienes participamos de la organización y armado de la actividad debíamos reportarnos a cierta hora de la noche con quienes teníamos de referencia, de manera de finalizar el día seguros que todo el mundo estaba de regreso en sus casas a la noche. Una dinámica que para las organizaciones de derechos humanos era usual por esos años. No puedo recordar en qué mes exactamente fue esa visita. Pero esa actividad fue parte de la explosión de cosas que hicimos aceleradamente en 109982.

Quedaron en cintas de audio y fotografías (perdidas por Popo, no me cansaré de recordárselo!) reportajes a Charly García presentando “Yendo de la cama al living”, una nota sobre Serrat inconclusa, Pérez Esquivel y pila de cosas que nunca llegaron a salir.

La última actividad pública de Acuarela fue en Octubre de 1982. No es casual para mi, ya que era el inicio de mis nuevos proyectos que ya estaban de algún modo en marcha. Se trató de una conferencia de Jorge Cappato, de Santa Fe. En ese entonces Jorge pertenecía al Centro de Protección a la Naturaleza (Santa Fe) y tenía una columna en el diario El Litoral. Debo agradecerle la información que por esos días pude acceder gracias a él.

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No hay mucho que agregar. Las actividades se estiraron, un poco porque personalmente pensaba que Acuarela debía reformularse, haciéndose “verde” y más chica, pero tampoco estaba claro y ya no era el proyecto de todos. Así que Acuarela deja de existir hacia finAA001Aales de 1982. Ya en plena campaña política y apertura “democrática”. Viene un tiempo de descubrimientos extraordinarios, la política, en su esplendor de la “juventudes políticas” y con todas sus miserias.

Ese tiempo significó que todos nos involucramos de algún modo en ayudar a reconstruir espacios políticos. Hice algunos esfuerzos iniciales con varios de Acuarela para colaborar en la formalización y legalización del PI. Luego partí hacia lo que había decido sería mi norte, la militancia “verde”, en principio, a través de organizaciones “no gubernamentales”. Esa es una nueva etapa que se había iniciado aún dentro de Acuarela.

Me alegra haberme reencontrado con tanta gente de esos años a lo largo de estos relatos y verlos que siguen, cada uno a su manera, lo que empezamos juntos.

Cali

PS: todo repentinamente toma otro color, sale el sol y aparecen las maquinas de ritmo!

Written by Juan Echeverria