noviembre 21, 2016 Publicaciones No hay comentarios

La COP22, en Marrakech, no tenía previsto ser una reunión de alto voltaje político. Su trascendencia estaría dada por ser una reunión de implementación del Acuerdo de París. Y eso no es poco. Sin embargo, las elecciones en Estados Unidos le dieron a la COP22 un clima incierto y agónico que nadie sospechaba al inicio de la reunión.

Una vez conocido el triunfo de Donald Trump, la COP tenía dos tareas que realizar: por un lado, mantener, aunque sea en lo formal, una operatividad tal que muestre que la marcha del Acuerdo de París no se detiene y no hay fisuras en ese proceso; por otro lado,  debían los Estados miembros expresar una voluntad o estado de ánimo que contrarrestara la incertidumbre y el desconcierto.  Esto último fue expresado a través del documento denominado «action proclamation».

Este documento, muy escueto y básico, cumplió el objetivo de dar un mensaje de unidad. La pregunta que quedó flotando, según varios analistas, es si esta declaración será suficiente para marcarle la cancha a otros países que pueden estar por seguir los pasos de Trump, si éste decidiera salirse del Acuerdo de París.

El documento titulado «MARRAKECH ACTION PROCLAMATION FOR OUR CLIMATE AND SUSTAINABLE DEVELOPMENT» de sólo una página, puede leerse aquí.

En lo personal, creo que lo único que movió la aguja para el lado correcto fue la presentación de los denominados «2050 roadmaps» por parte de Estados Unidos, Canadá y México, que junto al plan presentado por Alemania, representan la visiones más avanzadas en materia de mitigación. No son metas legalmente vinculantes, son planes de acción que reflejan el mundo tal como estaba unos días antes del triunfo de Trump.

La meta alemana es una reducción del 80-95% respecto de las emisiones de 1990 para el 2050. Estados Unidos y Canadá recortarían un 80% sus emisiones respecto del nivel de 2005 para el 2050. En tanto México, una reducción del 50%  para el 2050 respecto de sus emisiones del año 2000. Si bien no constituyen metas o NDC, estas  iniciativas fueron oficializadas en línea con lo establecido en el Arículo  4, inciso 19, del Acuerdo de París:

«Todas las Partes deberían esforzarse por formular y comunicar estrategias a
largo plazo para un desarrollo con bajas emisiones de gases de efecto invernadero,
teniendo presente el artículo 2 y tomando en consideración sus responsabilidades
comunes pero diferenciadas y sus capacidades respectivas, a la luz de las diferentes
circunstancias nacionales.»

Estas iniciativas se engloban dentro de la denominada «2050 pathways platform» y es acompañada por 22 países que asumirían compromisos de esa magnitud, además de gobiernos locales y corporaciones.

El impacto de la iniciativa norteamericana (Mexico, Estados Unidos y Canadá) tendría un impacto global significativo pero insuficiente si no hay un esfuerzo mundial que lo acompañe, como lo muestra un trabajo realizado por «Climate Interactive»:

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Así las cosas, en la COP22 hubo gestos de urgencia ante el resultado de las elecciones de Estados Unidos y también hubo gestos de alto compromiso que tienen más que ver con un mundo que no preveía el triunfo de Trump. Veremos como sigue todo esto.

Luego volveré sobre la «brecha».

Cali

 

Written by Juan Carlos Villalonga