diciembre 6, 2009 Publicaciones No hay comentarios

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No puedo agregar nada a lo que hoy se puede leer en las críticas de todos los diarios y que seguramente continuarán mañana dado que la música continuó cuando ya los diarios se estaban imprimiendo. Todos quienes estábamos en Vélez (y muchos de los que no pudieron estar) sabíamos que era un hecho histórico e irrepetible, pharmacy antes, durante y después de anoche.

Personalmente, creo que es en algún sentido una “despedida” de Spinetta. Dejar un mensaje contundente de cariño por toda su obra, por todos los músicos que lo acompañaron y que crecieron junto a él. Cada grupo que Spinetta armó terminó siendo un “seleccionado” que permanece en la memora de quienes los disfrutaron. Todos, sovaldi sale sin excepción, y casi todas las formaciones o fragmentos de las mismas estuvieron anoche. Todas mostrando que están mejor que su original, superando expectativas. Grandes músicos, simplemente. Podrán vender discos hoy o no, pero están enteros y sabios.

Spinetta dejó de esta manera clara su reconciliación y admiración por las bandas a lo largo de su historia y sus músicos. Algunas habían tenido finales agitados propios del frenesí de la época, diagnosis como Pescado Rabioso. Por otro lado, resultó sencillamente una “entrega total” como lo definió el propio Spinetta, que haya decido que debía versionar a Litto Nebbia, a Miguel Abuelo, a Tanguito, a Javier Martínez, que expresara su deseo de versionar a Calamaro, a Moris, al Indio Solari y a Hugo Fattorusso. Que haga “filosofía barata y zapatos de goma” mientras Charly lo miraba a metros, al costado del escenario, francamente no tiene precio, no tenía por qué hacerlo, no había cálculo allí, simplemente admiración y amor por la música y sus autores.

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El público de Spinetta, mayoritariamente, no es de estadios, él tampoco, de allí que el concierto tuviera por momentos aspectos “artesanales” de otros tiempos, con plomos yendo y viniendo, con acoples y esperas. Algo que el “rock” profesional que suele verse hoy en los estadios no muestra, éste era de “aquellos”, pero gigante.

La palabra gigante se adapta para describirlo todo, la calidad que tuvo, la “carga” que todos le poníamos y… la extensión!! Tremendo, casi 6 horas, yo sin cenar, sin haber almorzado casi, habiendo arrancado el día a las 6:45, en fin, ya para los 2:00 am ya ya estaba arruinado. Pero es allí donde pongo el cerebro casi como una máquina de filmar y lo revivo ahora que estoy más fresco.

Anoche Spinetta hizo “Amor de Primavera” de Tanguito, en el set de Invisible con el agregado de la guitarra de Lito Epumer. Aquí pongo una versión grabada en 1990 del disco “Exactas” (grabado en la Facultad de Ciencias Exactas), la banda de ese momento era: Luis Alberto Spinetta (guitarra y voz), Guillermo Arrom (guitarra), “Mono” Fontana (teclados), Claudio Cardone (teclados), Javier Malosetti (bajo), Marcelo Novati (batería)

Invisible en la preparación de Vélez y en sus comienzos como trío.

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Written by Juan Echeverria