El 2017 y el 2018 muestran que la apuesta gubernamental por las energías limpias va en serio. Un balance de los logros y cuentas pendientes, con RenovAr, Mater y la Ley de Generación Distribuida como principales protagonistas.

Argentina quedó lejos del crecimiento de las energías renovables que experimentó el mundo en las últimas décadas. A fines de 2014, menos del 1% de la electricidad provenía de fuentes limpias. Pero en el último tiempo la balanza parece inclinarse a nuestro favor y desde el año pasado estamos atravesando un período de progreso en la materia que ha quedado demostrado con los diferentes proyectos y las posibilidades concretas de inversión que se vienen generando.

Con las iniciativas que se cranearon a nivel gubernamental, el 2017 fue declarado por el presidente Mauricio Macri como el año de las renovables. El mandamás parece tener un sentimiento similar en torno al 2018 tras su simbólica decisión de retomar su agenda laboral con la inauguración de un parque eólico en Chubut durante los primeros días de enero.

Construido por la firma Genneia, se genera energía suficiente para alimentar 100.000 hogares. El plus lo da el ahorro de emisiones de 204.000 toneladas de CO2. A esto se suma un ahorro de nada menos que USD 75.000.000 en importación de combustibles fósiles anuales.

“El mundo apunta a las energías renovables y los argentinos tenemos mucho para aportar en el mundo, haciéndolo como lo venimos haciendo, dejando de lado los individualismos y los egos, y diciéndonos la verdad con transparencia”, expresó Macri.

“El mundo apunta a las energías renovables y los argentinos tenemos mucho para aportar en el mundo”, expresó Macri.

Un 2018 de desafíos

Nuestro país va en serio con lograr una matriz de energía sustentable y competitiva. En los últimos años fue volcándose a una visión holística en que tenerla es integradora del conjunto de la economía productiva, del desarrollo industrial, del trabajo y del consumo.

El desafío según los expertos pasa ahora por robustecerla para la mejor inserción de renovables. Así se vuelve indispensable contar con un marco que garantice el cumplimiento de los derechos dentro del mercado y permita que se vuelva cada vez más atractivo para usuarios, empresas e inversionistas.

Para el cofundador de Sustentator, Daniel Nofal, los obstáculos a superar en este año son bien concretos: bajar los costos del panel solar y de los inversores; bajar la tasa y extender el plazo de financiación; y profesionalizar las instalaciones, metodologías y atención al cliente.

“Muchos de los instaladores de los sistemas de energía renovable son técnicos entusiastas de cada zona de Argentina, pero la industria tiene que pasar a una nueva etapa mucho más profesional y de escala para ser masiva”, explicó Nofal.

Y es que el desarrollo de las renovables tiene que ir acompañado de la generación de nuevos empleos y profesionales que buscan capacitarse en para participar en los nuevos proyectos.

“Hay mayor interés por parte de las empresas de contratar profesionales, pero todavía hay una brecha en términos de capacitación”, remarcó Brown.

Esperanza con cuentas pendientes
De esta forma, termina un año y empieza otro con varias novedades en onda verde. Y aunque no pudo cumplirse con la meta que preveía la Ley 27.191 de terminar diciembre con un 8% de la matriz abastecida de forma verde, los expertos son optimistas.

“No se va a llegar hoy. Se arrancó cuando se pudo, porque antes no fue posible; es decir, se desarrolló todo lo que se podía desarrollar, incluso comenzando tarde. Lo que se adjudicó al momento es más de lo que debíamos cumplir”, explicó Nicolás Brown, Ingeniero especializado en Renovables del Centro de Sustentabilidad para Gobiernos Locales (CeSus).

La atención se centra en el objetivo final de la legislación que apunta a incorporar aproximadamente 6.000 MW de origen renovable.

“El compromiso de alcanzar un 20% de fuentes renovables en el país para 2025 seguro se va a sobrepasar. Es un objetivo que deben cumplir también las propias empresas”, apuntó Enrique Maurtua Konstantinidis, Director de Cambio Climático de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN).

“El compromiso de alcanzar un 20% de fuentes renovables en el país para 2025 seguro se va a sobrepasar”, apuntó Enrique Maurtua Konstantinidis, Director de Cambio Climático de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN).

Junto con la sanción de la Ley 27.191, las rondas del RenovAr fueron otro gran paso que iniciaron con dinamismo el sector. A esto se le sumó la Resolución 281 del Ministerio de Energía y Minería, que establece el mercado entre privados. Y también la reciente Ley de Generación Distribuida, bajo la cual aún los pequeños usuarios residenciales se verán transformados en “prosumidores”.

“Hay un cambio sustancial de los que es el mercado de la energía eléctrica, las renovables desplegarán su potencial a toda escala, desde pequeñas instalaciones hogareñas hasta parques eólicos. Tendremos el 20% de la energía producida por renovables en muy poco tiempo. La meta original es el año 2025, pero se logrará antes con el 10% para el 2020”, adelantó Juan Carlos Villalonga, Diputado Nacional.

Renovando la grilla
Así, Argentina está pasando de las palabras a los hechos concretos. A mediados de enero de 2018 se firmaron los últimos cinco contratos de la ronda RenovAr 1.5. De esta manera, el programa cerró con el 100% cumplido el período de contractualización de sus primeros 59 proyectos.

¿Y ahora? Empiezan a correr los plazos para la entrada en operación comercial de cada central, que varía entre 12 y 30 meses. También se viene otro proceso licitatorio, RenovAr 3, con expectativas récord de ofertas y precios.

Y estas perspectivas son justificadas ya que en la última RenovAr 2 el ministerio de Energía recibió 228 ofertas por un total de 9.403 MW de potencia instalada. Este volumen fue casi ocho veces más que los 1.200 MW requeridos en un principio por el organismo, que había vendido para esta segunda parte 117 pliegos de licitación. Finalmente, en noviembre se adjudicaron los 66 proyectos correspondientes.

A la fecha, la iniciativa en sus etapas 1, 1.5 y 2 lleva 147 proyectos adjudicados en 21 provincias por un total de 4.466,5 MW. Respectivamente, se trata de 41 proyectos solares, 34 eólicos, 18 de Biomasa, 14 Pequeños Aprovechamientos Hidroeléctricos, 36 de Biogás y 4 de Biogás de Relleno Sanitario.

A la fecha, la iniciativa en sus etapas 1, 1.5 y 2 lleva 147 proyectos adjudicados en 21 provincias por un total de 4.466,5 MW.

Y para volver más atractivo el panorama, el precio de corte bajó en torno del 70% tanto para eólica como solar.

Con este telón de fondo, la mira se pone en lo que se puede hacer en estos próximos meses. Desde el gobierno anuncian que entrarán en funcionamiento al menos 25 nuevos parques de diversas fuentes, desde solar y eólica hasta biomasa, mini hidro y biogas.

La mayoría son fruto del programa RenovAr en sus distintas rondas. Se trata de un gran salto si se tiene en cuento que hasta hoy solo hay cinco en funcionamiento.

“Durante el 2018 y 2019 veremos todas esas plantas funcionando y ahí será un cambio cultural importante porque la gente lo va a ver de una manera muy concreta”, apuntó Villalonga.

“Durante el 2018 y 2019 veremos todas esas plantas funcionando y ahí será un cambio cultural importante porque la gente lo va a ver de una manera muy concreta”, apuntó Villalonga.

La contribución de todos
En esta misma línea, y presentándose como una gran oportunidad para el pequeño consumidor,  en los primeros meses del año estará lista la reglamentación de la ley de Régimen de Fomento a la Generación Distribuida de Energía Renovable Integrada a la Red Eléctrica Pública.

Aprobada el pasado 29 de noviembre, la Ley de Generación Distribuida busca que los usuarios residenciales y del sector privado puedan producir su propia energía a partir de renovables e inyectar el sobrante, vendiéndolo, a la red eléctrica. Se trata de contratos por 2.150MW, volviéndolo un mercado de lo más atractivo tanto para usuarios como para generadores.

“La generación distribuida hace al sistema eléctrico más confiable y más eficiente al reducirse las pérdidas por transmisión (como los costos en transporte). Es un paso más en la descentralización y democratización energética”, destacó el diputado.

“La generación distribuida hace al sistema eléctrico más confiable y más eficiente. Es un paso más en la descentralización y democratización energética”, destacó Villalonga.

Por su parte, en este 2018 también se esperan novedades para el “Mater” o “Mercado a Término de Energías Renovables”.  La resolución 281 aprobada el año pasado permite a los grandes contribuyentes como comercios o industrias comprar energía limpia a generadores y comercializadores para garantizar que un 20% de su energía proceda de fuentes alternativas para 2025.

“Por como vienen los precios hoy de las renovables, no va a ser un perjuicio económico para las empresas, sino, por el contrario, un beneficio”, comentó Jorge Lew, Gerente de Proyectos de 360 Energy, compañía generadora de más del 80% de la producción total de energía solar del país.

“Por como vienen los precios hoy de las renovables, no va a ser un perjuicio económico para las empresas, sino, por el contrario, un beneficio”, comentó Jorge Lew, Gerente de Proyectos de 360 Energy.

Algunas de las novedades de este año en la materia tendrán como protagonista a 360 Energy. La empresa fue la primera en generar un acuerdo en el marco del Mater junto con el trader SAESA. Ese contrato firmado el año pasado supera los USD 5 millones. Es así que este año se esperan las primeras cifras que de una central solar que en una primera etapa entregará 12.000 MW para empresas de primera línea.

Written by Juan Carlos Villalonga