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Todos los candidatos a Jefe de Gobierno repiten la cantinela sobre Basura Cero “cumpliremos la ley, generic cumpliremos la ley”. Un consenso semejante, no es algo despreciable, no.

Eso, por supuesto, es un logro de la sociedad civil, un paso extraordinario. Pero no debemos perder de vista que nada muestra que esas palabras vayan a concretarse luego en políticas serias en relación a ese objetivo.

Por empezar, nadie dice con algún grado de detalle, al meno los trazos gruesos de las medidas que piensa adoptar para cambiar el rumbo de la gestión que se viene desarrollando en el actual gobierno. Sólo la cantinela y algunas ideas sueltas que no son mas que lo que podría decir la actual gestión. Nada garantiza o preanuncia un cambio.

El síntoma más claro acerca de la falta de seriedad para implementar un plan de semejante magnitud, prostate que implica un cambio radical en las conductas del Estado, el sector privado y la sociedad en su conjunto; un cambio drástico en la manera que se “gestiona” los residuos de la ciudad (contratos, procesamiento, CEAMSE, etc.); la necesidad de desarrollar un segmento importante de la economía local y regional basada en la utilización de insumos producto del reciclado y recuperación de materiales. En fin, una tarea gigantesca que modifica de raíz los contratos más voluminosos de la Ciudad y que impactará e la vida cotidiana de la gente y los vecinos que sufren la contaminación porteña. Tengo l sensación que todo eso merece unas líneas un poco más precisas, tanto del actual Jefe de Gobierno, como de los aspirantes mejor posicionados para reemplazarlo.

 

El caso de Mauricio Macri es un caso diferente, no por seriedad o por responsabilidad o convicción, sino porque Greenpeace, apropiadamente, le arrancó una promesa electoral que le obliga a ir más allá de la “cantinela”.

Sin embargo, la vaguedad sigue rampante e un rubro extremadamente sensible para semejante empresa, el presupuesto destinado a la implementación de Basura Cero. La premisa de “me encanta hacer cosas por el ambiente (mientras no me cueste un peso)” sigue vigente.

En ese compromiso, obligado por las circunstancias, Macri roza el tema y dice: “Reconocemos que la concreción de este plan implicará en el mediano plazo un presupuesto adicional al previsto para este objetivo”. Bien, el presupuesto que tenía destinado no es suficiente para el objetivo de la ley, es decir, tiene un presupuesto para no cumplir la ley. Por eso, como es de esperarse, Basura Cero no se cumple ni de cerca. Veamos lo que ha venido sucediendo:

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La evolución de la basura que va a parar a los rellenos del Gran Buenos Aires se puede ver en la superficie anaranjada. La línea negra es la evolución que debió haber hecho esa curva de cumplirse la ley “Basura Cero” desde su aprobación a fines de 2005. Dos curvas divergentes.

Ahora bien, si miramos la evolución del crecimiento de la basura de los últimos años veremos que tiene un incremento anual importante (8% anual promedio en los últimos 5 años). Si adoptamos que de continuarse con una gestión de “cumplimiento” de basura cera “Business as Usual” podemos estimar que durante el próximo período de gobierno (2011-2015) la basura crecerá un 5% anual. En ese caso tendremos una curva naranja que seguiría así:

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Bien, esa es la realidad que hay que cambiar. Para cambiarlo hacen falta ganas, voluntad política, y aunque nadie quiera decirlo, plata. La propuesta que estamos haciendo, y que acertadamente Greenpeace le arrancó a Macri, y todo indica los otros candidatos suscribirían, es que, sin llegar al pleno cumplimiento de las matas de la ley, la evolución de la basura hacia los rellenos se acerque a la curva de color negra. Se tomó como referencia que al finalizar el próximo mandato se alcance la meta que corresponde al año 2012, una reducción del 50% respeto del nivel de 2004. Esto obligaría, y a eso se supone que se comprometen los candidatos, a lograr una curva como la siguiente:

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Es bastante diferente. Ese es el desafío del que hablaba antes. Es un cambio profundo, y es urgente. ¿Cómo se hace? significa hacer “desaparecer” o “desviar” de los rellenos alrededor de 2.000.000 de toneladas anuales de basura para el 2015, porque es basura que no se produjo o porque se reutilizó o recicló. No es fácil, es posible, pero no ocurre con voluntarismo.

De las medidas que van a adoptarse en los próximos 4 años es de lo que no hablan, entre otras cosas, porque tiene  que hablar de plata, y de eso no quieren hablar, porque implica modificar partidas presupuestarias y, muy probablemente, aumentarlo, como lo reconoce tibiamente Macri. Incluso, para entibiarlo aún más, dice: “en el mediano plazo” (?)

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Ese salto es de 2.000.000 de toneladas anales para el 2015. Eso significa muchas cosas entre otras:

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Son algunas cosas de las que se debería dejar de hablar con expresiones voluntaristas para pasar al plano de políticas concretas y radicales. Insisto con lo del presupuesto, porque es una falencia de la mayoría de las leyes “ambientales”, son lindas para votar, pero nadie quiere poner plata, no es una buena noticia para los votantes además.

Por eso, me permito decir, con este nivel de compromiso, expresado hasta hoy, Buenos Aires no tendrá, ni por asomo, Basura Cero. Advertencia hecha, ojalá en la segunda vuelta se vean obligados a pasar a hablar en serio.

Finalmente, algunas demandas para la Legislatura para los próximos 4 años.

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Juan Carlos Villalonga

CMR: Cuenca Matanza-Riachuelo.

ACUMAR: Autoridad de Cuenca Matanza-Riachuelo

GENREN: Programa de Provisión de Energía Eléctrica con Fuentes Renovables (Secretaría de Energía de la Nación)

ENARSA: Energía Argentina S.A.

 

Written by Juan Echeverria