Cada vez más porteños se suman al cuidado del ambiente

Cada vez son más las personas que ofrecen su tiempo para llevar adelante acciones para cuidar el ambiente en la ciudad. Cuando se abrió la primera convocatoria al Programa de Voluntariado Ambiental, advice de la Agencia de Protección Ambiental (APrA), se anotaron decenas de personas. Esa cifra fue aumentando hasta llegar a 250 interesados. El Cuerpo de Voluntarios de APrA, agencia que depende del Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad, participa de diferentes iniciativas como talleres y capacitaciones, relevamientos de biodiversidad, mediciones de caudal de agua en el Riachuelo, encuestas a vecinos y ayuda general en los espacios protegidos de la ciudad. Otros trabajos incluyen el desarrollo de eventos, la limpieza y el acondicionamiento de senderos educativos y diferentes tareas vinculadas a los programas de manejo de residuos sólidos urbanos.

Aunque las actividades son muchas, el objetivo es uno sólo: involucrarse de forma activa en la protección ambiental de la ciudad, a través de un programa que puede durar entre 6 meses o un año.

Hasta finales de este mes se encuentra abierta la inscripción para la nueva convocatoria, destinada a mayores de 18 años. Para anotarse, deben escribir a voluntariadoambiental@buenosaires.gob.ar

Protagonistas
Magdalena Pagella, licenciada en Ciencias Ambientales, empezó como voluntaria y terminó trabajando en APrA: “La primera actividad a la que me sumé fue una plantación de árboles en la villa 20. Fue una experiencia muy linda. Plantamos árboles en las veredas junto con los vecinos del barrio y les comentamos cuáles son sus beneficios y cómo cuidarlos”. Ese mismo día, Magdalena se sumó a una visita al Lago Lugano, en Parque Roca, y participó del avistaje y relevamiento de aves junto con la organización Aves Argentinas. Además, ayudó a planificar diferentes actividades, como visitas crepusculares y recorridas para el reconocimiento de flora y fauna. “A nivel profesional y personal, mi experiencia fue muy enriquecedora. El voluntariado fue una buena manera de aprender trabajando y me abrió puertas para seguir creciendo y desarrollándome como profesional”, agrega.

María Fernanda Ruano, gerente operativa de Educación Ambiental de APrA, considera que la importancia de esta propuesta está en generar un espacio de participación para quienes tengan ganas de poner su granito de arena. “Además, los voluntarios participan de capacitaciones durante el año, que les permiten adquirir nuevos conocimientos”. Muriel Costello tiene 29 años, es analista ambiental y está cerca de finalizar su tesis para recibirse de licenciada en Ciencias Ambientales. “Mi experiencia como voluntaria fue positiva en todos los aspectos. El voluntariado ofrece actividades amplias y diversas para que elijas en cuál participar, dependiendo de tus gustos o de lo que quieras aprender”.

Por su parte, Juan Carlos Villalonga, presidente de APrA, destacó la importancia del programa: “Es muy necesario que los jóvenes se involucren en las labores que lleva adelante esta Agencia. No sólo para ofrecer su tiempo y trabajo en favor de los vecinos, sino para que puedan vivir en carne propia la experiencia de proteger lo que es de todos. El voluntariado forma parte de un proceso imperativo, si lo que se busca es generar un cambio cultural como el que necesitamos. Los voluntarios se llevan una experiencia enriquecedora”.

Fuente: La Nación