noviembre 3, 2015 Publicaciones No hay comentarios

Por: Juan Carlos Villalonga*

Argentina presentó, remedy a comienzos de este mes, su propuesta de compromiso para la reducción, en los próximos 15 años, de las emisiones de gases que afectan al clima. Ese compromiso es parte del proceso de construcción del nuevo acuerdo climático global que deberá adoptarse en diciembre en la Cumbre Climática de París, conocida como COP21. El compromiso presentado por nuestro país se puede sintetizar en una reducción del 15% respecto del nivel de emisiones que se tendría en el 2030 si no se adoptasen medidas de mitigación.

El acuerdo de París deberá imponer un régimen de reducción de emisiones muy exigente si queremos evitar aumentar la temperatura global por encima de los 2°C. Excedernos de ese valor producirá situaciones catastróficas a lo largo de este siglo que pondrán bajo serio riesgo a la totalidad de los ecosistemas del planeta.

Por supuesto que el nivel de exigencia que cada país deberá asumir para cumplir con la meta global deberá corresponderse con las responsabilidades históricas y presentes en materia de emisiones, case es decir, cuánto han contribuido y contribuyen a la actual concentración atmosférica de gases de efecto invernadero. Este criterio se conoce como el de “responsabilidades comunes pero diferenciadas”.

El recorte de emisiones para el año 2030 debe ser muy importante de manera que las emisiones globales hayan alcanzado su pico máximo y estén ya en un declive pronunciado. De otro modo, drugstore será imposible no exceder los 2°C. Esto implica que los países principales emisores deberán producir, cada uno, recortes que contribuyan a alcanzar el 2030 con emisiones globales en un claro proceso de reducción.

La meta Argentina no es coherente con este esfuerzo, porque, por ejemplo, propone que en el año 2030 las emisiones del país continuarán creciendo y eso no es coherente con el objetivo global y el esfuerzo que se pide a la comunidad internacional. De hecho, es una de las metas menos exigentes presentadas por los países de la región. El gobierno se defiende diciendo que nuestro país es un pequeño emisor y, por lo tanto, no tenemos que generar ningún esfuerzo desmedido en esta materia. Pero, ¿es eso cierto?

La posición del gobierno es conservadora, no es colaborativa con las negociaciones y no dice la verdad cuando coloca a la Argentina como un país sin relevancia. Lo cierto es que la Argentina se ubica en el puesto 21 en el ranking de emisiones por país dentro del listado de los 195 países miembros de la Convención de Cambio Climático. Esto nos indica que si bien en los primeros puestos se ubican países grandes emisores tales como China, con el 22% de las emisiones globales, o Estados Unidos con el 12%, Argentina se ubica dentro de un gran número de países que contribuyen con alrededor de un 1% cada uno. Para que se entienda, la Argentina está apenas debajo de países como Francia o Italia. Esto nos da una idea de que no somos tan pequeños como se nos dice.

Más aún, cuando se miden las emisiones per cápita, un argentino emite mucho más que un chino, un hindú, un mexicano y un europeo promedio. Desde un punto de vista de la equidad en relación a las emisiones de cada habitante en el planeta, somos lo suficientemente relevantes como para deber asumir compromisos severos en materia de mitigación.

Por supuesto, aquí es donde intervienen las diferencias históricas. Por ejemplo, Francia e Italia deberán reducir sus emisiones en alrededor del 40% respecto de sus emisiones de 1990. No significa que Argentina deba acercarse a metas de esa magnitud. Lo que Argentina debe comprometerse a realizar una reducción de emisiones de manera tal que para el 2030 hayamos superado nuestro pico máximo de emisiones y las mismas se encuentren, al menos, estabilizadas, hayan dejado de crecer. Esta sería una propuesta medianamente seria para encarar las negociaciones en París.

En definitiva, nuestro país, por sus emisiones pero también por su relevancia económica y de desarrollo tecnológico debe asumir una actitud de mayor responsabilidad ambiental ante la comunidad internacional si queremos ser tomados en serio en la Cumbre de París.


 

*Diputado Nacional electo por la CABA por el frente Cambiemos y presidente de la Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad de Buenos Aires.

Written by Juan Carlos Villalonga