En un comentario anterior que titulé “Sobre deudas pendientes y futuras” hice un especial énfasis en lo sucedido con la deuda externa en la décado de los ’80. Allí resalté la “gran oportunidad perdida” de esos años para investigar y separar la paja del trigo. Oportunidad para verificar la cadena de responsabilidades entre gobiernos e instituciones que actuaron con patrones comunes de comportamiento en diferentes países y que dieron resultados similares en cuanto a endeudamiento y ahogo de sus economías.

Esa gran oportunidad perdida, esa coyuntura perdida, hubiera permitido intentar, con altas chances, una renegociación diferente de la deuda, haberse logrado una condonación de aquello que saltaba a la vista como “ilegítimo” y generar mecanismos de revisión para que una situación semejante no volviese a ocurrir.

Durante esos años hice mis campañas contra la deuda externa, contra el FMI y acompañé el clamor que ganaba impulso en la región. Lo que quedó de todo eso lo sintetizo en el comentario al que hice referencia al inicio. Luego, el Estado argentino convalidó esa deuda en imnumerables negociaciones y que hoy hace carecer de sentido alguno la famosa “revisión de la deuda”. Sepamos asimilar la historia.

Quiero rescatar ahora un breve fragmento de un documento, áun inédito, sobre la historia negra de la Central Nuclear Atucha II -alguna vez  tendré el tiempo para finalizarlo-, pero quiero citar lo siguiente porque explica algo de esos años del Gobierno de Raúl Alfonsín y la desunión que primó en los países de la región:

Luego de años en los que los países de la región fueron receptores de capitales especulativos y financiamiento accesible, es durante la década de los 80 cuando se veían obligados a enfrentar pagos imposibles de cumplir. La denominada “crisis de la deuda” de 1982 permitió que instituciones financieras como el FMI y el Banco Mundial fuesen protagonistas fundamentales para las políticas domésticas de países como Argentina al ser claves para las renegociación de los créditos. Como parte de este protagonismo es que surgieron, a partir de 1985, los planes de pagos que incluían reprogramaciones de vencimientos y nuevos créditos como contrapartida de la aplicación de políticas de ajuste, apertura y desregulación.[1]

 

[1] Durante la primera etapa del gobierno de Alfonsín, la diplomacia argentina intentó activar una serie de mecanismos de concertación política multilateral para hallar una solución al problema de la deuda externa. Los más destacados en este sentido tuvieron lugar durante el año 1984, que registró la participación argentina en la Conferencia de Quito (enero), la declaración conjunta efectuada con Brasil, México y Colombia (mayo), la Reunión de Cartagena (junio), y la Segunda Reunión del Grupo de Cartagena en Mar del Plata (septiembre). El intento de que este conglomerado regional, llamado “Grupo Cartagena”, actuase como un club de deudores, no prosperó al comenzar varios de sus miembros, como Brasil y México, a negociar sus deudas por la vía bilateral.

De paso aprovecho para rescatar algo de la prensa de aquellos años:portada

domingo, 24 de junio de 1984
América latina reclama tipos de interés más bajos
El ‘consenso de Cartagena’

El País Cartagena (Colombia) 24 JUN 1984
Extracto de las propuestas del “consenso de Cartagena”:

a) La adopción de medidas que conduzcan a la drástica e inmediata reducción de las tasas nominales y reales de interés en los mercados internacionales, lo cual debe constituir objetivo fundamental al que se dirijan los mejores esfuerzos de los Gobiernos de los países industrializados.

b) Que en las renegociaciones y en las operaciones de nuevos créditos la banca internacional utilice tasas de referencia que en ningún caso superen los costes efectivos de captación de los fondos en el mercado ni se basen en tasas administradas.

c) La reducción al mínimo de los márgenes de intermediación y otros gastos, así como la eliminación de las comisiones y, durante períodos de renegociación, la abolición de los intereses de mora.

d) La puesta en práctica de mecanismos temporales que atenúen el impacto de las altas tasas de interés, tales como una ventanilla compensatoria en el FMI, préstamos concesionales oficiales y extensión de los plazos de pago ( … ).

e) Que se tome- en cuenta en las operaciones de renegóciación el perfil de la deuda y la capacidad de recuperación económica y de pago de cada país y se mejoren sustancialmente las condiciones de plazo y períodos de gracia ( … ).

f) Que en los países con problemas extremos de balanza de pagos se consideren cláusulas que permitan diferir el pago de parte de los intereses que, sin devengar a su vez intereses, serían pagados con una proporción determinada de los recursos provenientes del incremento de las exportaciones.

g) Que en las renegociaciones de la deuda externa no se deben comprometer los ingresos provenientes de las exportaciones más allá de porcentajes razonables ( … ).

h) Que se elimine la exigencia de los acreedores de transferir al sector público, en forma indiscriminada e involuntaria, el riesgo comercial del sector privado.

i) La eliminación de las rigideces regulatorias de algunos centros financieros internacionales

j) La reactivación de las corrientes crediticias hacia los países deudores, las cuales en muchos casos se encuentran virtualmente suspendidas, y la urgente reanudación del otorgamiento de créditos de corto plazo para financiar el comercio

k) La asignación de un volumen mayor de recursos y el fortalecimiento de la capacidad crediticia de los organismos financieros internacionales tales como el FMI, el grupo del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

l) Una nueva asignación de derechos especiales de giro en el Fondo Monetario Internacional compatible con las necesidades de liquidez de los países en desarrollo, el aumento de los plazos de sus programas de ajuste y la ampliación del acceso a sus recursos.

m) La revisión de los criterios de condicionalidad del Fondo Monetario Internacional ( … ).

n) Se incremente y acelere la utilización de los recursos del grupo del Banco Mundial y del BID ( … ).

o) Que se otorgue a los países deudores plazos más amplios y tasas de interés aún más preferenciales en la renegociación de sus deudas.
 

Written by Juan Carlos Villalonga