Esta es parte de lo que fue mi discoteca, una de las propiedades materiales más apreciadas para mí. Hoy está abandonada, olvidada y totalmente desactualizada. Marca los tiempos que corren. Tiempos líquidos.

Hoy la música en redes sociales son una disyuntiva amarga para melómanos y audiófilos. Se nos imponen de manera sin que nos demos cuenta y terminamos escuchando música en una calidad que hubiéramos rechazado años atrás, esos terribles MP3.

Cuando apareció el CD creímos que llegábamos al Shangri La. Limpieza sonora, durabilidad y cualidades soñadas. Pero el avance tecnológico digital en el audio vino acompañado de un cambio en el entorno. La tecnología de la información comenzó a invadir cada segundo de nuestro tiempo. Recuerdo que alguien dijo en ese momento «es imposible escuchar un CD completo sin que en el medio no te suene el teléfono». Síntoma de que nuestras vidas estaban cambiando por ese nuevo entorno en el que estábamos inmersos.

Hoy he caído en el streaming de Jazz24.org, en el picoteo en Spotify. Trato al menos de no perder un mínimo ejercicio de escuchar música, de disfrutarla. Pero cuesta, el «teléfono» tecnológico omnipresente no para de competir con mi extenuada atención.

La pregunta es ¿se puede recuperar el goce y la satisfacción de escuchar música en este hostil entorno? ¿se puede dedicarle un espacio de nuestro tiempo a apreciar un disco?

Con estas preguntas y sin tener sus respuestas, comienzo un pequeño experimento que quiero compartir con ustedes. Por eso arranco con un espacio radial que se llama ¨El Misterio del Tren Azul» con algunos amigos que comparten el gusto por la música y que me acompañaran en este proyecto, Están invitados a develar el misterio.

Cali

https://www.facebook.com/trenazul/

«El misterio del tren azul» va por Radio Palermo 94.7 MHz

También se puede escuchar por internet aquí.

Written by Juan Carlos Villalonga