septiembre 2, 2015 Microblogging No hay comentarios

Ahora que el Cambio Climático ha alcanzado un grado de relevancia importante, help buena parte de la dirigencia política se ve obligada a incorporarlo en sus discursos y en sus intervenciones públicas. Me causa gracia cuando algunos de ellos, apelando a sus recientes descubrimientos discursivos vinculados al tema, buy viagra revolean conceptos y prejuicios.

Uno muy extendido entre los sectores “progres” -quienes acaban de llegar al tema post-inundaciones de la mano de Scioli- es una canzonetta que dice que nadie nos va a llevar de las narices ni nadie debe desconocer sus responsabilidades y que nosotros les vamos a exigir a los verdaderos culpables de todo esto. Suponen, cuando dicen todo esto, que se están plantando frente al mundo y que ahora sí, ellos van a hacer que se los escuche y poner justicia en esta cuestión. En fin.

Nos hablan, en plan de iluminación, de “las responsabilidades comunes pero diferenciadas” atribuyendo tal principio a la doctrina peronista, al modelo de inclusión, al Papa Francisco y a la Patria Grande que nos merecemos. Tranquilos, esta conversación comenzó, por suerte, sin haberlos esperado.

El principio de las “responsabilidades comunes pero diferencias” nos indica la tarea común que toda la comunidad internacional debe asumir frente al desafío climático, al mismo tiempo que se debe atender a las diferentes responsabilidades, históricas y presentes, que tienen los países en la contribución al problema del calentamiento global.

Tal principio se estableció como eje rector de todas las negociaciones internacionales desde el minuto cero. Y permanece como tal.

De hecho, en la Convención Marco de Naciones Unidos sobre el Cambio Climático se establece ese principio como el número uno en su texto de 1992. Reproduzco:

PRINCIPIOS

Las Partes, en las medidas que adopten para lograr el objetivo de la Convención y aplicar sus disposiciones, se guiarán, entre otras cosas, por lo siguiente:

1) Las Partes deberían proteger el sistema climático en beneficio de las generaciones presentes y futuras, sobre la base de la equidad y de conformidad con sus responsabilidades comunes pero diferenciadas y sus respectivas capacidades. En consecuencia, las Partes que son países desarrollados deberían tomar la iniciativa en lo que respecta a combatir el cambio climático y sus efectos adversos.

Así que nadie se haga el revelador de ninguna verdad en esta materia. Aquí, el verdadero debate es expresar en hechos, diseñar políticas y exponer prácticas concretas sobre cómo, aplicando ese principio, tendremos un acuerdo ambicioso en la COP21. Un acuerdo ambicioso que debe involucrar a todos los países y nos debe garantizar no superar los 2°C de aumento de la temperatura.

Cacareando cosas que ya están acordadas sólo pueden sorprender al público poco informado, pero no los convierte en políticos que actúan seriamente por el clima.

Written by Juan Carlos Villalonga