El desafío de la blancura – cierre de campaña

Llegamos al final de una de las peores campañas políticas de las que tengo memoria.

Una de las razones de este estropicio electoral ha sido generado por el Gobierno Nacional al colocarlas como la madre de todas las elecciones, for sale el archiconocido truco de “yo o el caos”, claro que esta vez en tono “K”, que hace a todo más dramático aún. También modificando calendarios electorales previamente pactados y demás picardías, como las candidaturas ficticias.

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Pero por sobre todo, ha sido esta campaña la cumbre del ridículo. Donde el programa cómico “Gran Cuñado” fue la plataforma principal del debate electoral. Durante semanas, lo que fue sucediendo en ese programa con las imitaciones de los candidatos y algunas otras figuras aledañas, ha sido la materia prima de los programas periodísticos y políticos, there diarios y revistas. No sólo eso, ha sido durante un buen tramo de la campaña el principal tema de debate en las entrevistas a los verdaderos candidatos. Aunque hablar de candidatos verdaderos, en casos como el de Scioli y algunos otros, es una verdadera contradicción a la lógica.

1016138-300x125 Luego comenzaron a aparecer los propios candidatos en dicho programa para jugar a una especie de intercambio de roles entre imitados e imitadores. Indescriptible todo lo que allí se vio. Finalizó la exitosa (para Canal 13) maratón político-humorística con la comunicación telefónica entre Tinelli, Néstor Kirchner y su imitador. La clave del diálogo, confieso, no la entendí. Le hablaba a Tinelli de debatir, de ser local, visitante, en fin, una pretendida aparición canchera que no entendí. A Kirchner nunca le entiendo su humor. El colmo del ridículo es que se hizo el que no estaba mirando el programa. En fin.

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Confieso que con los años uno va acumulando registro de caras, mañas, frases y trucos que, con un mínimo de memoria y capacidad deductiva, el descarte de candidatos se produce de manera vertiginosa.

No entiendo por qué razón las exigencias y el poder crítico del votante caen estrepitosamente en las campañas electorales. Esto hace que buena parte del electorado, sin ninguna convicción ni confianza, busque casi de manera desesperada a algún candidato para entregarle su voto. Me parece una equivocación. Lo he dicho, esa es en parte la trampa de la corporación política, descuentan que tienen atrapado al electorado y que del corralito que nos proponen nadie se sale. La única salida a ese juego es el voto con convencimiento, y si no lo hay, el voto en blanco. Yo esta vez voto en blanco.

El voto en blanco tiene mala prensa, lo sé. Es el único voto que no les pertenece.

103744_detail El “corralito” electoral se forma de diversas maneras, una de las más eficaces es evitando las “internas”, de ese modo se vota de un modo genérico, a personas sin programa, a alianzas que significan cosas totalmente opuestas para distintos votantes, a símbolos vacíos. Al no haber internas lo que se nos ofrece es una gama enorme, en el caso del peronismo es la más evidente, de líneas “externas” a la “oficial”, candidatos “independientes” de todo tipo, más a la izquierda, más a la derecha, más jóvenes, más viejos, más para acá y más para allá. Así colectan votos de todo tipo, total, una vez en el poder los porotos se suman para el líder de turno. Las “colectoras” van recolectando el voto “independiente”, el voto “castigo”, el voto “vergonzante”, el voto “honesto”, el “bronca”, etc. Las listas principales colectan el voto “útil”, el voto “miedo”, el voto “cuota”, el voto “práctico”. Así no se pierden votante alguno. Todos votan cosas distintas, pero al final, todo los ríos van al mar. Si existiesen las internas cada partido debería definir qué sector y proyecto es el que se llevará adelante por adelantado.Sin internas, usan tu voto para dirimir sus pujas pero el resultado se conoce una vez que ya están en el poder, y la pelea ya no es de ideas, es de cargos, presupuestos, presidencias de comisiones, etc.

138943 Las dos listas principales en pugna, Kirchner – Narváez, son dos corrientes dentro del peronismo. Alrededor, una constelación de “colectoras”.

Mencioné ya el caso de Sabbatella, un excelente intendente al que hay que reconocer y valorar muchísimo, pero que no existe como proyecto independiente a nivel nacional y no se sostiene, quedó claro en cada entrevista que en el Congreso Nacional suma para Kirchner. No logró a lo largo de estas semanas expresar, más allá de la honestidad, que su vocación es distinta a la del proyecto “K”.

El ejemplo anterior, como otros tantos, conforman listas diferentes entre sí por diversas razones que van desde personalismos, no compartir la boleta con gente que les resulta moral y estéticamente incompatibles o porque les permite juntar votos propios únicamente. Este síntoma se ha repetido y se repite con el peronismo a niveles infinitos y hay caras de todo tipo, desde Rico a Heller, desde Filmus a Patti. Pero, indefectiblemente, todas esas colectoras llevan a una corriente principal que desemboca al proyecto que los tiempos dicten. Si para permanecer en el poder debemos poner el guiño a la derecha, allá se irá, si hay que poner el guiño a la izquierda, se irá también. En cuestión de meses pueden declarar el no pago de la deuda y luego pagar todo como un soberano acto de rebeldía bolivariana.1391562701_c346da69a9

Por otro lado, hay también alianzas como la que concretó Elisa Carrió. Una sola cosa me basta: no se puede sostener una alianza con Cobos adentro. Lo dije en su momento, un político cuya frase más célebre es “mi voto es no positivo” lo dice todo. Además de realizar el ejercicio obsceno de la militancia opositora desde el cargo de Vice-Presidente de la Nación es demasiado para ser tolerado. Es imposible confiar en un personaje así, ¿se puede confiar en una alianza política que confía en él?. Me parece disparatado, sencillamente.

Ha aparecido el fenómeno Pino Solanas. Solanas es posible si sucede este extraño fenómeno en que la historia Argentina se reduce a: Acto 1: Argentina paraíso perdido, Acto 2: los ´90s; Acto 3: recuperemos el paraíso.

Para Pino Solanas el mundo es tal cual él lo soñó en los ´70 acorde a sueños amasados en una realidad de los ´40. Lo de Pino Solanas es sorprendente, capta votos con un discurso de epopeya de recuperación nacional que tiene límites fatales. Algunas cosas que se enarbolan no son ciertas, por ejemplo, no hay que “nacionalizar” el petróleo, el petróleo es nacional y su administración corresponde a las provincias acorde a la Constitución Nacional que el mismo aprobó en 1994 como Constituyente. Las cosas que hay que discutir sobre el petróleo en la Argentina son bastante más complicadas y eso no se parece mucho a una epopeya.

nuevo afiche Otras propuestas de Pino Solanas tienen la inviabilidad del tiempo transcurrido, la evolución tecnológica e institucional que, mal o bien, han modificado el panorama tal como supo serlo en el pasado. El interés nacional hoy se traduce y se defiende a través de instrumentos acordes a los tiempos. Si remataron a YPF, habiéndola hecho pelota previamente, y ahora se llora cuando miran a Petrobras, no hay vuelta atrás posible, hay que pensar cómo se hace un proyecto energético en el actual contexto nacional e internacional.

El discurso de Pino Solanas es simplista, y es efectista, por supuesto que puede conmover ver las riquezas perdidas o las oportunidades perdidas, pero suponiendo que Argentina pueda convertirse en la potencia mercantil (cuando aún esa palabra existía) de otrora, es improbable que lo pueda hacer apelando a los mecanismos que Pino Solanas enarbola. No es derrotismo. Hoy la independencia, la soberanía, la calidad de vida, las riquezas futuras, se nutren y administran con instrumentos diferentes a los controles públicos, empresas nacionales, nacionalizaciones del subsuelo y reformas constitucionales que se esgrimen en su plataforma como recetas mágicas.kirchner miente ari

El clima de sospechas, descalificaciones y, por momentos, de frivolidad rampante de la campaña les cabe como responsabilidad a todos, aún a quienes sin haber sido parte de los grandes espacios mediáticos. Ninguno logró inspirar la necesidad de tomar en serio a algunos de los temas de campaña. Son muchos los candidatos que no fueron parte del show mediático, pero no pudieron sacar a relucir nada diferente de los lugares comunes.

Todo negativo En fin, voto en blanco porque de otro modo estaría mintiendo mi opinión. La democracia no corre peligro y creo que debemos alentar y aspirar a una dirigencia más clara ideológicamente y menos atrapada en el pasado. Yo hoy no tengo mejor opción para hacerlo.

Cali

PD: Estoy en el padrón de Provincia de Buenos Aires, si estuviese en algunas otras jurisdicciones, mi voto no sería en blanco.

Lo que estoy escuchando, un grandes éxitos, “the best of Bill Frisell, Vol1. Folk Songs” (2009). El tema es “have a little faith in me”:

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