septiembre 7, 2016 Publicaciones No hay comentarios

El G20 (Grupo de los 20) se compone por 19 países más la Unión Europea (UE). Reúne a los 7 países más industrializados, denominado el G-7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) más Rusia (G-8). A este grupo se le suman 11 países «recientemente industrializados» y la UE. Los 11 países «emergentes» que componen el G20 son: Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, China, Corea del Sur, India, Indonesia, México, Sudáfrica y Turquía. Además, participan algunos otros representantes de bloques económicos regionales e invitados.

La conformación del G20 permite ver que se trata de las economías más poderosas del planeta junto a aquellas que se encuentran en una importante fase de expansión. En su conjunto, se trata de los jugadores que marcan tendencias y establecen la agenda en la economía global.

El G20 es responsable por el 74,9% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Desde 1990 a 2013, las emisiones de CO2 de los países miembros del G20 provenientes de la actividad energética, principal componente de las emisiones globales, se incrementó en un 56%. Es decir, en el G20 está el conjunto de naciones que son las grandes responsables de conducir por la buena senda al Acuerdo de París, esto es, en el cumplimiento de su objetivo climático de «mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 °C con respecto a los niveles preindustriales, y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales».

El Cambio Climático hace ya algún tiempo que viene colándose en la agenda de las reuniones del G20 por obvias razones. El mundo observa con atención qué hacen en esta materia este grupo influyente de países. Este año, la tensión mayor estaba puesta en el proceso de ratificación del Acuerdo de París y, tal como se especulaba, China y Estados Unidos realizaron un movimiento conjunto en ratificar el Acuerdo para el inicio de la reunión. Mejor oportunidad y timing político imposible. Una señal política de altísimo valor que permite sospechar que, no mediando alguna mala noticia en el camino, nos acercamos a la entrada en vigor del Acuerdo para antes de fines de este año.

A la fecha, el proceso de ratificación es el siguiente:

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Con los procesos en curso en Argentina, Brasil, Costa Rica y otros de la región, junto a la ratificación de la UE, que no debería demorarse, es prácticamente un hecho que el Acuerdo de París, en un lapso de casi un año, se convertiría en un instrumento en pleno vigor. Recordemos que el Protocolo de  Kioto demoró casi 8 años para su entrada en vigor!

Lo que esto demuestra es que el impulso político alcanzado en la COP21 se está logrando sostener y eso es muy bueno. Cuando digo, «no mediando alguna mala noticia», me refiero principalmente al proceso electoral en Estados Unidos. Está claro que un triunfo del candidato republicano Donald Trump nos llevaría al casillero numero cero otra vez.

Hay luces y sombras en relación al comportamiento climático del G20. Por supuesto que en estas semanas el énfasis está puesto en lograr la convicción y la voluntad política del conjunto del G20 para apoyar y tornar operativo al Acuerdo de París.

Es de esperar que en las próximas semanas haya novedades que nos conduzcan al 21 de septiembre, fecha en que se inicia la 71° Sesión de la Asamblea General de la ONU, y tal vez estemos ya pisando el 55% de países ratificados y el 55% de las emisiones globales requeridas por el Acuerdo. Para esa oportunidad el Secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon, ha convocado a acelerar el proceso en este nuevo paso en la hoja de ruta de París. Luego continúo, para hablar un poquito de las «sombras» o los desafíos pendientes para el G20.

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PS: Invito a leer el anterior artículo sobre este tema en «Deforestación Cero»

Written by Juan Carlos Villalonga