“El problema de la basura debe atenderse desde lo técnico y lo social”

Juan Carlos Villalonga (ex Greenpeace Argentina) asegura que si la ciudad de Buenos Aires pudo, cualquier distrito de Argentina también puede resolver la cuestión de la gestión de los residuos sólidos urbanos.

Lo básico es, para el referente, atenderlo simultáneamente desde lo técnico y desde lo social. “Cualquier medida que apunte a uno de esos factores y deje de lado el otro, está destinado al fracaso”, aseguró.

El militante ambientalista que tras su largo paso por la afamada entidad fundó “Los Verdes”, luego dio el salto hacia la gestión: pasó a ser responsable de la implementación y el proceso de mejora de la ley Basura 0 en la ciudad de Buenos Aires, como presidente de la Agencia de Protección Ambiental del gobierno de Mauricio Macri.

“Yo los critiqué mucho, pero empezaron a hacer las cosas bien y mientras sigan por ese camino cuentan con mi compromiso”, reconoció el hombre que hace pocos días estuvo en Mar del Plata recorriendo junto a referentes del Pro y la UCR local, distintos sectores de la ciudad.

Juan Carlos Villalonga estuvo en el llamado playón de contingencia, observando cómo cientos de personas buscan recursos en montañas de basura, aunque no recorrió ni el nuevo relleno sanitario, ni el viejo y cerrado basural, ni la planta de reciclado gestionada por una cooperativa de recuperadores.

En una nota con LA CAPITAL reconoció que “el tema de los residuos no sólo es un problema en Mar del Plata sino en toda la Argentina” y recordó que “el paradigma del relleno sanitario masivo, del enterramiento masivo de basura está agotado, son un legado tóxico, de contaminación y de enfermedad”.

Y si algo positivo pudo extraerse de la crisis del 2001-2002, para Villalonga fue que “puso sobre la mesa el valor económico que hay en la basura con la aparición masiva de los recuperadores urbanos, en aquel entonces cartoneros. Se evidenció que hay gente que estaba sacando un valor económico de los residuos”.

Nuevo paradigma

“La crisis y el potencial económico del reciclado dieron la posibilidad de plantear el nuevo paradigma de Basura 0 que tiende a la disminución progresiva hasta llegar a la independencia de todo relleno sanitario, maximizando la recuperación de recursos. Basura 0 implica no sólo que no haya basura, sino que nada es basura”, definió.

En ese sentido describió que “todo lo que vimos en esas montañas son recursos que salieron de la naturaleza y costaron mucho ambientalmente y económicamente. Esos plásticos son hidrocarburos que han sido procesados, al igual que el caucho, los metales. Todo eso se está desperdiciando y podría volver al circuito productivo, generando una actividad económica”.

Villalonga ejemplificó que atendiendo tanto las cuestiones técnicas-ambientales y sociales a la vez, la ciudad de Buenos Aires “envía hoy la misma cantidad de residuos a relleno que enviaba en el ’91. Eso muestra que se puede”.

“Si se puede en una ciudad que genera 6.000 toneladas por día, que envía a relleno 3.000 toneladas y las otras 3.000 están siendo recicladas, con 3 millones de habitantes y otros 3 millones de personas que generan residuos en la ciudad durante el día, se puede en Mar del Plata y se puede en todos lados”, aseguró.

Para que esto sea posible, consideró que hace falta “un estado decidido, que invierte en eso, que si las cosas salen mal corrige y persiste en el tiempo”.

“Yo no entré a la planta armada, que tiene alguna tecnología, pero es evidente que no alcanza, que no se ha hecho todo lo que podría hacerse para que funcione, porque en la cantidad de basura que llega mezclada, en las peores condiciones, con gente que trabaja en las peores condiciones, la cantidad de material de calidad como PET, plásticos específicos que logran separar es muy grande, lo que habla del potencial que estamos perdiendo. Si lo hiciéramos mejor sería mucho más”.

En ese sentido, Villalonga aseguró que “hay mercado en la Argentina, hay demanda y perfectamente puede haber un circuito económico en el que esa gente pueda estar formalizada. La situación en Mar del Plata no tiene excusas”.

Para el funcionario mejorar la situación requiere, “fundamentalmente, visión de largo plazo. No es una política de 4 años”.

“Un modelo de gestión no es aplicable igual en todos lados, pero se puede traducir según la idiosincrasia, de qué situación se parte, según las características de los recuperadores. Esto es prueba y error, un proceso de mejora continua, de correcciones”, entendió.

Y agregó que “la industria del reciclado aparece cuando hay un programa de reciclado. Si Mar del Plata tiene un plan de recuperación -y sabemos que se recupera determinada cantidad de PET-, seguramente se va a formar una planta de reciclado de PET en Mar del Plata o alrededores, porque va a tener materia prima. Si no hay programa, nadie va a poner la fábrica”.

Lo importante es, para el especialista, que “no podemos seguir despilfarrando recursos. Llevó su tiempo hacerlo entender, parecía un sueño en los ’80 y ’90 y batallamos ante la incomprensión generalizada, pero hoy está transformándose en política de Estado y es bueno para la economía real, la economía de los recursos. No podemos seguir extrayendo recursos de la naturaleza, como lo estamos haciendo, tan sólo para terminar tirándolos en un pozo, eso se terminó”.

Y apuntó que “en los temas ambientales no corremos con tiempo de sobra, los tiempos se agotan y el que la mira desde la tribuna está jugando mal”.

“La tabla periódica” en los productos electrónicos

“Hay una cantidad de residuos que pueden gestionar los municipios, pero hay otra cantidad que tiene que resolverse con leyes nacionales, por ejemplo en el caso de los residuos electrónicos”, señaló Juan Carlos Villalonga.

En ese sentido indicó que “tiene que haber una responsabilidad extendida del productor, tienen que hacerse cargo de la disposición de los aparatos que fabrican porque todos, tienen la tabla periódica de elementos en su composición y eso, en un basural, es tóxico”, indicó.

Villalonga lamentó que “desde 2006, dos veces Argentina estuvo a punto de contar con esa ley, pero las dos veces, a último momento la durmieron y perdió estado parlamentario”. Así, Argentina es uno “de los pocos países de la región que no tiene ley de residuos electrónicos. Eso es un crimen. “Hay que hacer un uso razonable de todos los productos, porque todo lo que tienen es recuperable y la industria para hacerlo existe”, indicó.

Fuente: La Capital Mar del Plata