diciembre 31, 2011 Publicaciones 3 comentarios

image

Aprovecho estos días entre las fiestas para escribir estas líneas, here un ejercicio que hice en los últimos cambios de calendario.

Al igual que en años anteriores, en diciembre aparecen las repetidas y cada vez más deslucidas crónicas de los desencuentros y pocos avances de las cumbres climáticas. Este año el epicentro geográfico fue Durban, Sudáfrica.

Los titulares, otra vez, abundan en palabras como “fracaso”, “estancamiento”, “pocos avances”, “pobres resultados”, etc. Nada sorprendente. Todo fue tal como racionalmente era de esperarse. En “Unos de mis deseos para el 2011” describí algunas de las razones que observo y que nos están deslizando cuesta abajo en el fracaso climático. Sin abundar en lo ya escrito allí, la falta de liderazgo político ha sido fatal para otro año más de inacción.

Odio repetirme, sovaldi sale por eso recomiendo pegarle una ojeada a lo escrito en varios artículos en los último meses. En uno de ellos describo lo que es para mi, a esta altura, un sano pesimismo climático, ya que supongo que lo irracional no es nada sano. Por lo menos, en estos temas.

Es absolutamente irracional y adormecedor, por ejemplo, hablarle a la gente de las “cosas que hay que hacer para proteger el clima” si sabemos, dramáticamente, que lo que está destruyendo el clima es enormemente superior a todo esfuerzo individual. También es ofensivo a la inteligencia humana la práctica de hacer política en base a mentiras, tanto sea en su versión “negacionista” como las de aquellos que irradian un optimismo verde trucho-pálido. Es claro que es mucho más cómodo hacer política evitando dar las malas noticias. Obvio.

Veamos dónde estamos: Las emisiones mundiales de dióxido de carbono por la quema de combustibles fósiles han aumentado en un 49 por ciento en las últimas dos décadas, ailment según las cifras más recientes recopiladas por el Global Carbon Project (GCP). En promedio, las emisiones de combustibles fósiles han crecido un 3,1 por ciento cada año entre 2000 y 2010, es decir, tres veces la tasa de crecimiento durante 1990; y se prevé que ha seguido subiendo en un 3,1 por ciento en 2011.

Además, las emisiones totales –que combinan la combustión de combustibles fósiles, la producción de cemento, la deforestación y otras emisiones– alcanzaron los 10 mil millones de toneladas de carbón en 2010.

image

La concentración de CO2 en la atmósfera alcanzó las 389,6 partes por millón.

image

Las mayores contribuciones al crecimiento de las emisiones globales en 2010 fueron producidas por China, Estados Unidos, India, Rusia y la Unión Europea.

"Las emisiones mundiales de CO2 desde el año 2000 se están acercando a las proyecciones hechas por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, que exceden los 2 grados de calentamiento", afirma la coautora del estudio del GCP, Corinne Le Quéré, directora del Centro Tyndall para el Cambio Climático y profesora en la Universidad de East Anglia, quien añade que, sin embargo, "los gobiernos se han comprometido a mantener el calentamiento por debajo de los 2 grados centígrados para evitar sus aspectos más peligrosos, tales como la escasez de agua generalizada, el aumento del nivel del mar, y el aumento de eventos climáticos extremos”.

Del dicho al hecho, hay un enorme trecho.

Algunos creen en la pavota idea que el 2012 significará el fin del mundo. Lo siento. No sólo no lo creo sino que tengo la absoluta certeza de que no vamos a ver semejante espectáculo. 

En cambio, si estamos teniendo el enorme privilegio de ser la generación que, en el final de la era del petróleo, estamos dejando al planeta en condiciones totalmente diferentes a cómo lo habíamos agarrado. Por cierto, bastante peor. La era del petróleo llega a su fin, es inexorable. Podemos ponerle fin de manera… revolucionaria, cambiando a tiempo, generando una nueva cultura post combustibles fósiles o podemos declinar con él y llevarnos puesto al planeta entero. Miren el privilegio que tenemos! Y no depende de una leyenda maya. Depende de lo que hagamos con nuestra economía y nuestra política.

Como suele decirse, la edad de piedra no se terminó porque se acabaron las piedras, o como ocurrió con la era del bronce, tales períodos históricos llegaron  a su fin porque aparecieron nuevas tecnologías y herramientas que transformaron la civilización. El petróleo agoniza lentamente, pero no tan rápido como para evitar el colapso climático. La encrucijada es: salimos de la era fósil minimizando la destrucción climática o agonizamos con el petróleo.

Nos estamos encaminando a una situación de exterminio masivo de biodiversidad sobre la tierra. Estamos iniciando una etapa de pérdida de biodiversidad producto del cambio climático que no se asemeja a ninguna otra que el ser humano haya vivido. La destrucción generalizada de diferentes ecosistemas hace correr el riesgo de nuestra supervivencia misma como especie. Exagerado? Pesimista?

Un ascenso de la temperatura entre 1,5°C y 3,5°C implicará una pérdida de biodiversidad vegetal y animal que puede oscilar entre un 20% y un 70% en sólo 100 años. Pocas veces se experimentó semejante pérdida de biodiversidad en la historia de la Tierra. Recuperarla lleva un tiempo, alrededor de 10 millones de años. Recordemos que las actuales tendencias nos conducen derechito a un aumento del 4°C. La pérdida de numerosos ecosistemas, especialmente bosques, y de la diferentes formas de vida que ellos sustentan, indican un panorama desolador. Semejante nivel de pérdida de biodiversidad hace dudar del futuro de la humanidad misma.  image

Al inicio de la Cumbre en Durban, se hicieron conocer una serie de datos e informes por parte de diversos organismo internacionales. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) señaló que las temperaturas mundiales de 2011 son actualmente las décimas más altas registradas, y superan a las de cualquiera de los años anteriores durante períodos La Niña, que suelen influir a la baja en la temperatura. Los 13 años más cálidos han sucedido, sin excepciones, durante los 15 años transcurridos desde 1997.

Este año el Artico fue un sitio ampliamente navegable. Estas fotografías generaron corridas en diversos organismos estatales y una gran preocupación en muchísimas corporaciones del planeta. Pero la premura obedecía a que ahora era posible acceder al petróleo y minerales, tales como el oro, que se encuentran en el lecho marino y que hasta ahora estaba cubierto de hielo y por lo tanto inaccesible. Una nueva frontera de explotación de minerales de todo tipo se está abriendo y por ende movilizando recursos y decisiones políticas al más alto nivel.

Si le sacáramos una foto al Protocolo de Kioto, se lo vería más raquítico aún.

image

Los resultados obtenidos o no durante la reunión de Durban no son tan relevantes como lo ocurrido inmediatamente después. Canadá anunció descaradamente su retiro del Protocolo de Kioto. Ese es el gran resultado de Durban. Lo que debía ser un proceso de fortalecimiento de la continuidad de un régimen de reducción de emisiones que le de continuidad al Protocolo de Kioto se convirtió en un desgajamiento que no parece escandalizar lo suficiente, al punto que Canadá se sale del juego porque no piensa cumplir y le saldría caro hacerlo. “Allá vamos!” (dicen en voz baja, y no tan baja, varios países más).

image  image

 

 

 

 

 

 

 

 

image

En el 2012 no se acaba el mundo. Se acaba el Protocolo de Kioto. ¿Qué vamos a hacer?

Written by Juan Echeverria