Generación distribuida: ¿balance neto o tarifa diferencial?

  • La aplicación de las energías renovables de forma distribuida aún no se ha explorado en el país.
  • La existencia de un marco regulatorio adecuado es condición básica para conformar un ambiente propicio para el desarrollo de este tipo de proyectos.
  • La tarifa diferencial (Feed in tariff) es el instrumento más eficiente respecto a la divulgación rápida de estas energías, por reducción de costos e incentivos que ofrece a los inversionistas.
  • Debido a la dinámica de precios y de maduración de las tecnologías, el Poder Ejecutivo debería ser el que establezca el valor del kWh.
  • Existen ocho proyectos de ley esperando ser tratados.

 

Por María Eugenia Testa.

Publicado originalmente en Clean Energy News

La aplicación de las energías renovables de forma distribuida aún no se ha explorado en el país más allá de algunas iniciativas locales. La generación solar y eólica encuentra en la baja escala un nicho importante, principalmente porque compite con el precio final de la energía, el que paga el usuario final.

Si bien no existe una receta que garantice el éxito, las experiencias de países más avanzados en la materia pueden servir de guía. La existencia de un marco regulatorio adecuado, que garantice a los usuarios la autorización a  la conexión y la previsibilidad de costos necesaria para invertir, es condición básica para conformar un ambiente propicio para el desarrollo de este tipo de proyectos.

Con sus diferencias y alcances, existen ocho proyectos de ley presentados en el Congreso de la Nación que se agrupan bajo los dos instrumentos regulatorios más extendidos en la práctica, que representan políticas diferentes a la hora de promover el desarrollo de las energías renovables:

Tarifa diferencial (Feed in tariff): el más eficiente respecto a la divulgación rápida de estas energías, por reducción de costos e incentivos que ofrece a los inversionistas. Es el instrumento usado en el modelo alemán. Garantiza el acceso a la red y funciona sobre la base de tarifas fijas por cada kWh que están sobre las tarifas de mercado. Estos precios se garantizan por un periodo estipulado por ley y van decreciendo en el transcurso de los años. Sobre la base de este instrumento regulatorio, pero con matices, se elaboraron los proyectos del senador Julio Cobos (UCR) y de los diputados Luis Bardeggia (FpV) y Juan Carlos Villalonga (Pro).

Balance neto  o medición neta (net metering): garantiza la posibilidad de compensar los costos de la factura de electricidad con la autoproducción, remunerada según las tarifas de los proveedores convencionales. Este instrumento no ofrece a los inversionistas previsibilidad de costos para invertir por falta de seguridad, ya que su aplicación varía mucho en la práctica y no necesariamente le garantiza al productor poder vender su posible sobrante de energía producida. Suele estar acompañado de otro tipo de incentivos. Este sistema ya ha sido adoptado por las diferentes normas provinciales sancionadas hasta el momento. Los proyectos de ley nacionales presentados bajo este esquema son los de los diputados Alberto Asseff (UNA) y Néstor Tomassi (PJ), y los de los senadores Fernando Solanas (UNEN) y Silvina García Larraburu (FpV).

Es así que el resultado del debate que se dé en el Congreso de la Nación entre dos instrumentos regulatorios con experiencias diferentes establecerá el alcance que tendrá la generación de energía renovable distribuida en el país. Debido a la dinámica de precios y de maduración de las tecnologías, el Poder Ejecutivo debería ser el que establezca el valor del kWh a fin de que la penetración masiva de esta opción sea económicamente viable para los usuarios y no esté atado a una norma.

Para ver el cuadro de “Instrumento Regulatorio por Proyecto” haga clic en la publicación  de puntoverdeblog.net del 9 de Agosto de 2016.

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