noviembre 22, 2017 Publicaciones No hay comentarios

En estos días recibí mensajes por las redes sociales en relación al tema glaciares. Todos ellos conteniendo ironías, preguntas retóricas y bravuconadas de quienes anteponen ante todo sus pequeñas batallas personales. Decidí no contestar porque nada cambia, cualquier respuesta es insuficiente para estas patrullas ideológicas en las redes sociales.

A los que honestamente tienen preocupación por la protección de los glaciares les digo que mi opinión y compromiso para con la Ley de Glaciares sigue siendo la misma de siempre. No entiendo que algunos de buena fe puedan sospechar algo diferente. Pareciera que más de tres décadas en la lucha por estos temas les sean insuficientes para tener sobradas muestras de mi compromiso.

Cuando uno participa de un espacio político, y con responsabilidades de gobierno, debe saber respetar los disensos, las opiniones diferentes y trabajar sobre las mismas dentro de los canales formales de los que se dispone. Estas tensiones ocurren y son inevitables. En este tema, por ejemplo, bastaría con repasar el modo en que se votó en Diputados y en el Senado dicha ley por los hoy integrantes de Cambiemos.

Aprender a metabolizar las diferencias internas es una virtud que un espacio político democrático debe saber hacer. Cambiemos ha mostrado madurez y un aprendizaje constante en esta materia.

 

Written by Juan Carlos Villalonga