noviembre 1, 2018 Publicaciones No hay comentarios

INSERCIÓN SOLICITADA POR EL SEÑOR DIPUTADO VILLALONGA

NÚMERO DE REUNIÓN: 15ª Reunión  NÚMERO DE SESIÓN: 11a Sesión Especial

FECHA DE SESIÓN: 24/10/2018

TEMA/S: Presupuesto general de la administración nacional para el ejercicio fiscal correspondiente al año 2019

O.D. N°537 – EXPEDIENTE N° 0016-JGM-18

INSERCION PARA EL TRATAMIENTO DEL EXPEDIENTE 0016-JGM-2018

Sobre el  Presupuesto general de la administración nacional para el ejercicio fiscal correspondiente al año 2019.

Diputado Nacional Juan Carlos Villalonga

Señor Presidente:

Los decretos leyes Nº 21.540, 21.950, 22.162, 22.430 y 22.950 establecen diversos beneficios en favor de la iglesia católica, incluyendo asignaciones vitalicias y mensuales para integrantes de la jerarquía eclesiástica.

Todas estas asignaciones fueron establecidas durante la dictadura militar, en cuatro ocasiones por Jorge Rafael Videla; en la última oportunidad, por Reynaldo Bignone, estando vigentes, al menos, desde el año 1977.

En virtud de estas normas es que el Presupuesto para el ejercicio fiscal correspondiente al año 2019 hoy en debate prevé una asignación total en favor del Programa 17 del Registro y Sostenimiento de Cultos de 471.777.184 millones de pesos (conforme Art. 1, Planilla Anexa, Jurisdicción 35, Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto). De dicha suma, 126.508.661 millones de pesos serán destinados a la asistencia financiera (bajo la modalidad de mensualidades, pensiones, jubilaciones) para 153 obispos y arzobispos, 640 sacerdotes y 1200 seminaristas.

Asimismo, el presupuesto en debate incluye, para la restauración de basílicas, capillas y otros bienes históricos del culto católico, 290.844.993 millones de pesos.

Más allá de dichas asignaciones, también se otorga apoyo de contenido económico a la iglesia católica, por medio de exenciones impositivas, subsidios a instituciones educativas, comedores y jardines maternales, como a través de la cesión de inmuebles fiscales para determinados fines.

Todos estos privilegios son incompatibles con un estado laico. En efecto, un verdadero estado laico no destina fondos públicos al sostenimiento de cultos, sino que debe ser totalmente neutral, a fin de concretar la igualdad ante la ley y la no discriminación, propias de una república. Me refiero a la igualdad entre sus ciudadanos, que pueden no participar de las creencias religiosas cuyas instituciones resultan beneficiadas sin un fundamento que pueda considerarse común a todos los argentinos. En esta línea, se debe reparar en que, los fondos de los cuales se dispone para estos privilegios, provienen del trabajo y esfuerzo de todos los ciudadanos sin distinción, creyentes o no, católicos o no católicos.

Aun cuando la Constitución Nacional, en su artículo 2 establece que “el gobierno federal sostiene el culto católico apostólico romano” es claro que el Congreso Nacional tiene la atribución constitucional de regular el contenido y alcance de ese apoyo, pudiendo implicar el mismo algunas exenciones fiscales o cesiones o comodatos de inmuebles en la medida de necesidades ciertas y concretas, no siendo necesaria –para satisfacer la manda constitucional- la transferencia de sumas de dinero.

La situación económica actual exige no sólo una priorización en el uso de los fondos públicos, sino además, la austeridad de todos los sectores, y por cierto incluye a la iglesia. No resulta razonable que mientras la jubilación mínima es de aproximadamente 8000 pesos, un obispo reciba entre 40.000 y 47.000 pesos, dependiendo de su categoría.

Por último, y teniendo en cuenta que las normas jurídicas que dieron lugar a estos beneficios fueron dictadas, como señalé más arriba, durante un período nefasto de nuestra historia, es evidente que ha llegado el momento de reconsiderar su fundamento y equidad.

Señor Presidente, por lo expresado, adelanto mi voto a favor del presupuesto para el ejercicio fiscal 2019, sin perjuicio de expresar mi disidencia en relación a la partida asignada para el sostenimiento de todo tipo de cultos.

Confío que en los próximos años los argentinos tendremos la oportunidad de discutir en profundidad la necesaria independencia del Estado de todo culto religioso. Debemos tener un Estado laico que nos represente a todos, cualesquiera sean nuestras creencias. Ese Estado será entonces más democrático, abierto y plural.

Written by Juan Carlos Villalonga