enero 11, 2015 Publicaciones 1 comentario

 

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¿Cómo cuesta condenar la violencia religiosa o política, cialis no?

Desde el minuto uno en que ocurrieron los crímenes en la redacción de Charlie Hebdo en París imaginé lo que luego, con el correr de las horas, sucedió con total nitidez: la ambigua lucidez del progresismo, el “condeno… pero… bla bla bla”.

Se puede y se debe condenar frontal y francamente cada una de las atrocidades que se comenten, clinic particularmente a nombre de ideas, lideres religiosos y otros santurrones.

Cuando dejemos de relativizar crímenes y atrocidades, comenzaremos a tener una valoración realmente moral de las cosas. De otro modo, la violencia es condenada/valorada en función del próximo zarpazo asesino que especulamos/esperamos se produzca o por simple relativismo moral, remedy tan post-moderno como degustar comida étnica. En fin.

Sólo los que adhieren y practican una política de la no-violencia no tiene problemas en condenar sin especulaciones ni “peros” a crímenes como los que cometieron los atacantes de París.

Cali

PS:

Mi corazón tiene un vínculo afectivo particular con Charlie Hebdo, no por ser lector asiduo de ellos en particular, sino porque crecí durante buena parte de mi vida rodeado de cientos de colecciones de revistas de ese tipo que, de todo el mundo, llegaban a las bibliotecas del Centro Rafael Barrett y al Grupo  Impulso, amigos anarquistas, compañeros del Taller Ecologista. Una era de ilustración personal y orgulloso de haber sido parte de esa usina inspiradora de ideas e iniciativas que era Callao Pi (314).

Desde 1986 un grupo de jóvenes anarquistas reabrió las puertas de la Biblioteca Ghiraldo, y, en esta nueva etapa, veteranos activistas y noveles rebeldes confluyeron en el proyecto de organizar un archivo de historia social que compile la memoria colectiva de las luchas obreras y sociales. Entonces en Callao 314 en Octubre de 1986, con la presencia de las Madres de Plaza de Mayo se reabrió el local anarquista. En ese ámbito tuvieron refugio una multiplicidad de iniciativas renovadoras de la sociedad por ejemplo el Taller Ecologista, la agrupación Andinista Aya Yala, la Sociedad Naturista de Rosario, la Cooperativa de Viviendas Rodó , la imprenta Ecoenlace y también una librería cooperativa y una cooperativa de consumo de frutas y verduras. Y en 1987 en el local de calle Callao 314, anarquistas de Impulso y U.S.L. la reabrimos y pasó a llamarse BIBLIOTECA y ARCHIVO HISTÓRICO SOCIAL.
La solidaridad internacional de libertarios de América y Europa a cargo de revistas, folletos y periódicos contribuyó a enriquecer el archivo.

“Una breve historia de la biblio…”  000001En Callao Pi. Daniel mimeografiando volantes para alguna movida. Yo estoy de espaldas (melena, no?) hablando con Livio. Al fondo afiche sobre Guernica en la pared.

 

Written by Juan Echeverria