Juan Carlos Villalonga inicia hoy su primer período de sesiones ordinarias como legislador de la Nación por Cambiemos. En diálogo con Claves21, el diputado verde adelantó qué proyectos de ley formarán parte de su agenda en el Parlamento. Además, contó por qué decidió sumarse al PRO y por qué cree que estos años serán un “enorme desafío” para el movimiento ambientalista.

Juan-Carlos-Villalonga-diputado verdeVillalonga fue integrante de Greenpeace durante 16 años y pegó el salto a la política partidaria en 2011 fundando la agrupación Los Verdes. Desde allí se sumó a la gestión del PRO en la Ciudad de Buenos Aires como titular de la Agencia de Protección Ambiental (APrA) y las últimas elecciones lo catapultaron a una banca de la Cámara Baja. “Es el primer diputado verde de la Argentina”, sostienen sus seguidores.

El Congreso no es un lugar nuevo para el flamante diputado verde. Desde Greenpeace transitó mucho sus pasillos. Él mismo reconoció haber “sacado adelante muchos proyectos”, así como también haber “trabado muchos otros”.

– ¿Cuáles serán los proyectos que caracterizarán su agenda legislativa?

-La verdad es que, más allá de algunas ideas nuevas, tengo muchas ganas de reimpulsar una agenda de proyectos imprescindibles para la Argentina que en los últimos años tuvieron mucho debate pero no prosperaron: la ley de residuos electrónicos, las leyes de envases y envases fitosanitarios, la ley de humedales, la ley de generación de energía eléctrica distribuida, entre otros. Además, en materia de residuos peligrosos quedaron dos regímenes legales en paralelo y eso hay que resolverlo.

-¿Cómo ve el avance de la explotación de los hidrocarburos de Vaca Muerta cuando se supone que ambientalmente hay que ir hacia otra matriz energética?

– Para mí y para el movimiento ambientalista lo que viene es un enorme desafío. ¿Por qué? Porque Argentina estos cuatro años tiene que tener una fuerte impronta desarrollista. Pero el desarrollismo choca con los límites del crecimiento y tiene una disonancia con la sustentabilidad. Entonces, lo que tiene que venir es un desarrollo que compatibilice con esos límites y ojalá que vaya virando hacia un desarrollo sostenible.

-¿Eso es posible?

-Lo veo posible; no lo veo fácil, pero hay que estar en la discusión. Esto requiere mucha sensatez y mucha intensidad de pensamiento por parte del ambientalismo. Hoy, el imperativo ambiental pone límites muy claros: el cambio climático, por ejemplo. Hay condiciones de contexto que no van a permitir hacer cualquier cosa.

-En lo personal, ¿qué debió cambiar al pasar de las ONG a la política partidaria?

-A veces, el que pasa de una ONG a la función pública siente que tiene que seguir manteniendo el discurso y la dinámica de las ONG. Y eso es un error, porque uno del lado de la sociedad civil lo que hace es interpelar al Estado, demandarlo, acosarlo y desafiarlo. Pero uno, estando en la función pública, es el Estado, y la responsabilidad que tiene es dar respuesta a esas demandas. Eso significa satisfacerlas en algunos casos y en otros tener que decir que no. Porque uno no puede o no tiene la posibilidad de decirle que sí a todo. Hay prioridades en la gestión y hay cosas que no las vas a poder hacer.

Uno tiene que tener la madurez de poder dar esa respuesta, que no significa decir solamente ‘yo te voy a cumplir a rajatabla todo lo que me pedís’. La tentación de querer convertirse en un vocero de las ONG dentro del Estado para mí es totalmente disfuncional. He visto ejemplos de eso y son fracasos.

-¿Qué es Los Verdes y por qué se integró a Cambiemos?

-Los Verdes es mi lugar desde donde yo hago política. Estar en el PRO y luego en Cambiemos tiene que ver con que yo creo que es el lugar desde donde -aquí y ahora- hay que impulsar los temas de política ambiental.

Cambiemos es un polo de defensa de lo republicano y lo institucional, que no es algo colateral o accesorio a la agenda ambiental. Alguna gente lo ve como un tema aparte o no sabe muy bien cuál es la relación. Si no hay institucionalidad y previsibilidad no hay agenda verde que pueda avanzar. No creo en un ambientalismo que desconozca eso.

Mi sueño es tener un Partido Verde que gobierne la Argentina -dice entre risas-. Pero uno tiene que saber interpretar las coyunturas políticas y saber elegir el lugar desde donde pueda contribuir con mayor fortaleza aun reconociendo la existencia de matices y diferencias. Y ese lugar es Cambiemos.

Fuente: Claves21

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