Juan Carlos Villalonga: “La agenda ambiental no es de izquierda ni derecha”

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El recientemente designado diputado nacional Juan Carlos Villalonga, ex titular de la Agencia Ambiental porteña y referente de Greenpeace hasta asumir como funcionario, le tocó encabezar la delegación argentina en la Cumbre de Cambio Climático cuando cambió el Gobierno argentino.

En una entrevista con InfobaeTV contó la experiencia de esa curiosa transición en París con Amado Boudou, el titular de la delegación hasta el 9 de diciembre. También aseguró que “el PRO es el partido que llevó más lejos la agenda verde en la Argentina”.

— Estabas en la cumbre de Cambio Climático en París, y fue ahí donde viviste la transición, ¿cómo fue?

— Fue muy particular, porque era una cumbre extremadamente importante, en la cual debía emerger un acuerdo muy importante, pero para nosotros tenía la particularidad de que quien arrancaba la negociación era una delegación que respondía a un gobierno y casi al final, en el período crítico, entraba el nuevo Gobierno. Así que fui para ese proceso de transición. Yo fui el día 7 hasta que terminó, el 12. La transición la viví allá, hubo que hacer ese cambio de mano allí en medio de esa negociación, haciendo un cambio que de algún modo tiene que respetar o ser lo suficientemente prolijo y adecuado a lo que hace a la política internacional, porque uno no puede dar volantazos en medios de una negociación. Por lo menos colocamos a la Argentina en una posición más proactiva, comenzando a dialogar con otros negociadores. Argentina estuvo trabajando con un grupo llamado de “Países de Pensamiento Afín”, que en América Latina responde a Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Cuba, Bolivia, lo que le dio un matiz o una mirada de las negociaciones muy particular, porque estaba asociado a un grupo de países árabes, es decir, no eran los países más proclives para pensar cómo encarar la transición energética, el abandono de los combustibles fósiles.

— ¿Y después quién quedó de jefe de delegación?

— Pasé a ser yo. Debo reconocer que hubo una enorme cooperación de parte de la embajada argentina en Francia, como también de la delegación. Todos asumieron que ante el nuevo Gobierno había que articular las posiciones de manera diferente.

— ¿Alcanzaste a hablar esto con Mauricio Macri antes de viajar?

— Sí, lo conversamos con la gente de internacionales de Macri, con Fulvio Pompeo básicamente, acerca de lo que debería ser el rol del nuevo Gobierno ante esta nueva instancia. El solo hecho de que Argentina comenzara a dialogar con otros países de América Latina -Chile, Paraguay, Perú, Colombia, Costa Rica, Brasil-, dialogar productivamente con ellos fue muy importante, les produjo una gran satisfacción que Argentina no estuviera tan cerrada ni tan sesgada. Yo siempre critiqué que el Gobierno argentino tenía una posición negacionista, no creía en el Cambio Climático, descreía en la ciencia del cambio climático, y así operó. Mandó delegaciones a desconfiar, porque para ellos todo esto era un gran invento de los países desarrollados para limitar el desarrollo de los países más pobres, y no dimensionando el objetivo global.

— Hay una línea ideológica en ese sentido, falsamente nacionalista.

— Claramente es así, no reconocen el problema ni la ciencia del problema. Cristina Kirchner lo ha dicho por ejemplo en China, cuando dijo que hablar de energías renovables era una moda, era una cuestión tilinga. Eso habla del desconocimiento la necesidad del cambio en la matriz energética, un sector que está movilizando las mayores inversiones en el mundo, lo que hablaba de un gobierno que no miraba la realidad. Lo que fuimos a hacer es exactamente lo que dijo Susana Malcorra, tener en la negociación internacional y en nuestra vinculación con el resto del mundo, vinculaciones más abiertas, más pragmáticas, y menos ideologizadas. No perdiendo de vista el interés nacional, por supuesto, pero colocándonos en la alta agenda de la negociación global. Pensemos que el negociador clave en el protocolo de Kyoto fue Estrada Oyuela, fue el que fue juntando las partes para tener ese documento, en Japón en el año 1997 , demostrando el liderazgo diplomático de la Argentina.

— Argentina presentó un compromiso al inicio de la cumbre. ¿Qué va a pasar con eso? ¿Ustedes están de acuerdo?

— Argentina tiene que revisar la meta, solo comparable a Honduras, o países con otro nivel de desarrollo y bajo compromiso con el tema. Argentina emite gases de efecto invernadero como Francia o Italia. Nuestras emisiones per cápita son mayores al promedio europeo. O sea, no puede asumir un rol de “esto a mí no me toca”, por eso va a haber una revisión del compromiso que tomó la Argentina. En ese sentido, me parece muy valiosa la dimensión humana y espiritual de nuestro nuevo ministro de Ambiente, Sergio Bergman, en diálogo con la propuesta del Papa.

— ¿Cómo definirías el posicionamiento de Macri en la agenda ambiental, es de izquierda, es de derecha?

— El planteo ambiental no es de derecha ni de izquierda, y no es una frase hecha, es algo que estuvo en la génesis misma del movimiento ambientalista, porque critica lo que pasó por derecha y por izquierda con un industrialismo irracional. En el caso de Argentina es el PRO el que más seriamente llevó adelante la agenda verde, porque creo que Macri descubrió una impronta para la obra pública, el desarrollo y la inserción internacional con los que yo trabajé muy cómodo dos años en el Gobierno de la Ciudad. No sé si es que el PRO ha llevado más lejos la agenda verde o que se dejó llevar por la agenda verde. El mundo está discutiendo lo que pasa con el cambio climático y esto ya define cómo pensás el desarrollo industrial, el agropecuario, la matriz energética, tu vinculación con el mundo y la región, y este Gobierno lo está percibiendo claramente. No hay que pensar desde ideologismo, el tiempo se agota, el acuerdo de París llega muy tarde, las reducciones que vamos a tener que hacer son brutales, implica eliminar los combustibles fósiles en el 2050. El compromiso de Macri para los próximos cuatro años en energías renovables será el despegue de la industria de renovables para la Argentina. No podemos esperar otro líder más comprometido, es aquí y ahora. Y por eso han convocado gente para llevarlo adelante.

Fuente: Infobae

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