Juan Carlos Villalonga, Diputado Nacional por Cambiemos, referente del ambientalismo en nuestro país y autor del proyecto que propone regular generación distribuida con energías renovables, analizó en una entrevista exclusiva para Energía Estratégica el impacto que tendrá la decisión de Donald Trump, el presidente de EE.UU de retirarse del acuerdo alcanzado en París, Francia.

 

¿Qué consecuencias tendrá la salida de Estados Unidos del acuerdo de cambio climático?

Las consecuencias son muy serias. Tengamos en cuenta que, por ejemplo, el compromiso de reducción de emisiones al 2030 asumido por EEUU ante el Acuerdo de París representa el 21% del total de las reducciones comprometidas hasta ahora por la sumatoria de todos  los países. Que EEUU no cumpla con ese compromiso ya es por sí solo una enorme cantidad de emisiones que muy probablemente se liberen a la atmósfera al no implementarse políticas activas para que se produzca ese recorte.

Ahora es muy probable que parte de esas reducciones se produzcan de todos modos por la propia dinámica del mercado energético, por el impulso que están teniendo las renovables también en EEUU y que no dependen de las políticas que implemente el gobierno federal en ese país. También hay que tener en cuenta que mayoritaramente las ciudades están muy activas en la materia y eso seguramente se sostendrá, como así también en el mundo de los negocios, pero eso no compensará la falta de voluntad de parte de la administración federal. Soy optimista que esos actores se mantendrán activos, pero no lo soy tanto en que eso podrá neutralizar a un gobierno refractario a desarrollar una política climática de alta ambición

El gobierno de Obama había establecido, junto a Canadá y México, una visión de largo plazo denominada “2050 roadmaps” que estalece una meta de reducción ambiciosa de emisiones para el año 2050. Para EEUU esa visión establecía una redución del 80% para 2050 respecto de las emisiones del año 2000 Ese compromiso es muy importante como directriz para todos los sectores económicos estadounidenses y para la comunidad de negocios a nivel internacional.

¿Se abre la puerta para que otros países imiten la decisión? ¿O por el contrario, el resto de los países tendrán que redoblar esfuerzos para compensar la salida de EE.UU?

La reacción que generó a nivel global la decisión de Trump ha sido contundente y esa reacción era clave que ocurriera. Esto permite pensar que no se producirá un efecto dominó o no habrá países que lo sigan a Trump. Ahora, esto no significa que el resto del mundo va a suplir el esfuerzo de mitigación que debe realizar Estados Unidos. El mundo tiene que mejorar mucho las NDC o metas nacionales de reducción de emisiones. Esta mayor ambición se debe realizar porque estamos muy lejos de una trayectora de emisiones compatible con los 2°C. Es decir que la no acción de Estado Unidos, muy difícilmente pueda ser compensada por otros países.

Donde la decisión de Trump afectará los compromisos de otros países es a través del no aporte de dinero para cumplir con el Acuerdo. Trump no quiere aportar al Fondo Climático. Esto fue parte sustantiva del discurso de Trump e implica no dotar de los fondos suficientes al mecanismo por el cual los países desarrollados debe transferir dinero al mundo en desarrollo para cooperar con el cumplimiento  de sus metas de reducción y sus políticas de adaptación. Creo que será por la vía de la desfinaciación del Acuerdo por donde se puede deteriorar los compromisos. Recordemos que la transferencia económica o de ayuda era un punto esencial para buena parte de los países que ratificaron París. Ese fonde debe ascender a no menos de u$s 100.000 millones anuales en 2025.

¿Hay forma de sancionar a Estados Unidos?

No hay forma de sancionar, esa es la debilidad de la política internacional en materia de acuerdos multilaterales que se basan en el consenso y el acuerdo de buena voluntad de actuar conjuntamente. De todos modos debería crecer un consenso en algún tipo de sanción al comportamiento de EEUU, creo que si algo así no ocurre es porque los compromisos se relajarán, puesto que se estaría consolidando un sistema sin equidad y creo que eso no será sustentable en el tiempo. El cumplimiento de los objetivos por parte de la comunidad internacional deberán acompañarse de algún tipo de “sanción” al que evade su responsabilidad. Esa  sanción puede ser de naturaleza política, económica o diplomática.

¿Qué posición debería tomar el Gobierno?

Argentina fue parte de la reacción global y expresó su preocupación y lo hizo de manera conjunta con otros países. Esa reacción es adecuada en la actual coyuntura.

¿Y qué rol ocupará China en la lucha contra el cambio climático?

China procurará aprovechar esta huida de EEUU de un lugar de preponderancia en un acuerdo de alto nivel y alto impacto en la política global. China procurará ocupar ese espacio vacante y esto aumentará el deterioro de los EEUU en la escena internacional. De todos modos yo creo que lo más adecuado es que Europa retome el liderazgo que supo tener, y eso puede ocurrir a través de las figuras de Merkel y Macron. China tendrá que hacer mucho más para convertirse en un lider climático, sería realmente muy bueno que quiera dar ese paso.

¿Será necesario renegociar ratificar el acuerdo?

El acuerdo es imposible que se renegocie. Eso es un disparate. Lo peor de todo esto es que el Acuerdo de París fue construido en base a los reclamos históricos de los Estados Unidos, que los compromisos se basen en metas voluntarias de cada país. Ese aspecto fue lo que destrabó la negociación y permitió que emerja el Acuerdo. Las metas voluntarias fue el reclamo estadounidense para rechazar la estructura del Protocolo de Kioto y la negociación que derivó en el fracaso de Copenhague en 2009.

¿Qué efectos tendrá para Argentina?

No habrá impacto inmediato, pero nos caben las consideraciones anteriores, recordemos que una parte importante de la NDC argentina es una meta condicional. Esa  condicionalidad está basada en la existencia de mecanismo de ayuda financiera y tecnológica, si tal cosa se devalúa por falta de financiamiento, Argentina, como muchos otros países, se verá en dificultades para acceder a los fondos necesarias para el esfuerzo extraordinario que hay que hacer de ahora en más.

 

Energía Estratégica

22/06/17

Written by Juan Carlos Villalonga