Por algunos comentarios críticos o irónicos en relación a Jujuy, quiero hacer una breve reflexión. Me extraña que se desconozca que el Estado está lejos de ser un cuerpo homogéneo y que particularmente la policía, en todas las provincias y jurisdicciones, es un cuerpo plagado de corruptos, violentos e incapaces, siendo minoritario el sector disciplinado a las instituciones y el cumplimiento del deber. Esto ocurre desde el siglo XIX a la fecha. Entonces, desconocer esta realidad me parece una ausencia seria a la hora de opinar sobre lo ocurrido en Jujuy. La segunda parte, que no se puede obviar es cuál ha sido la reacción del poder ejecutivo provincial, repudiando la actuación policial y apartando de sus funciones a los involucrado e inicio de un proceso administrativo para la investigación y resolución del caso. La primera parte de lo que describo es lo usual, lo histórico, es con lo que hemos convido todos. Lo nuevo, lo revolucionario, es lo segundo, se acabó la impunidad. Esa es la transformación necesaria para construir un país.

Cali

Morales separó a los policías que irrumpieron en la universidad. El gobernador condenó el accionar de la fuerza provincial, que el jueves golpeó y se llevó detenidos a dos estudiantes

Written by Juan Carlos Villalonga