febrero 10, 2009 Publicaciones 3 comentarios

Es simple. Es una idea que no tiene explicación que no haya sido puesta en marcha antes. Es un buen proyecto. Soluciona problemas de diversa índole. Puede hacer que la tecnología esté al servicio de la gente y hacer la vida más sencilla. Pero tampoco era necesario semejante aparato publicitario para dar a conocer la decisión de instalar un sistema de tarjeta magnética única para todo el transporte público metropolitano.

Hasta las buenas decisiones más elementales deben ser tomadas de manera exagerada, sobreactuada e incluso apresuradamente? Cuando Rosario instaló un sistema de este tipo en sus líneas urbanas no recuerdo que haya estado el Gobernador de la Provincia de Santa Fe realizando un acto público. Fue una ordenanza, como debía ser, y se puso en marcha en los tiempos que un cambio tecnológico de esa magnitud necesita.

El anuncio oficial dice que en tres meses estará funcionando, es prácticamente imposible. ¿Por qué tomar ese riesgo de hacer un anuncio jugando con los plazos? Todo parece hacerse para los diarios y la tribuna, que en este caso no faltó a la cita.

He dicho que el “progresismo” está ausente de este tipo de proyectos. Este gobierno “progresista” anuncia poner en marcha una medida sensata. Fantástico. Pero ese apuro, tiene tanta apariencia electoral y esa necesidad de agitar íconos, en este caso bastante menores, como señalar que nada puede salir mal ya que el decreto es el 84, y el 84 es “Néstor” en la quiniela. Luego se supo que no es así, que fue un error de la Presidente, pero si así fuera, ¡qué “progresismo” cabalero o quinielero!.

Tengo desde hace casi 10 años la subtecard, jamás tuve un problema, jamás hice una cola, jamás me tuve que acordar de boletos, pagos o recargas. Es todo automático y transparente para el usuario. Por favor, ojalá le dediquen más de tres meses y que hagan las cosas bien. La sociedad no da para más bromas y chistes pre-electorales.

Destaco esta medida porque va en una dirección correcta. Es un paso ínfimo para mejorar el transporte público, pero es un paso. Más vale tarde que nunca.

Desde algunos críticos del gobierno hubo voces que señalaron el “lobby” de algunas empresas. Es como señalar que detrás del servicio de semáforos está el “lobby” de las empresas que venden semáforos, o que detrás de todo programa de equipamiento de hospitales están los “lobbys” de los que venden tomógrafos. Obvio. Las empresas que venden bienes o servicios hacen su propaganda e impulsan proyectos en donde se apliquen sus productos. No descubrieron nada. Lo que hay que mirar es la naturaleza de la medida, positiva a mi juicio, y su desarrollo. Allí se podrá evaluar la competencia de las autoridades para hacerlo y si los “lobbys” usan armas ilegales y de destrucción masiva de las arcas de los argentinos.

Quería escribir una nota “oficialista”, pero tampoco me salió del todo.

Cali


 

 

Written by Juan Echeverria