Mi “peak experience”

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Entre las cosas buenas de tener hermanos mayores está el haber tenido acceso a cosas que, sólo, me hubiera llevado mucho tiempo alcanzar.

Sandro fue en mi niñez, y casi en tiempo real, un impacto único. Crecí con los tapas de los discos de Sandro en la pared como se si tratase de las fotos de la evolución humana. Todos aquellos discos de los ‘60, cuando todavía no alcazaba los 10 años, fueron un culto. Pero en el comienzo hay una iniciación, una “experiencia pico”. Única.

Primero debo incluir un texto que dimensione de lo que hablo:

“Experiencias Pico”

Existen experiencias particulares que pueden conducir al ser humano a otro estado de consciencia, mucho más significativo que el actual estado de estar despiertos. Estas fueron llamadas “experiencias pico” por Abraham Maslow. Para poder definir el contenido de estas experiencias, todas las grandes tradiciones han elaborado sus términos específicos: El Zen habla del satori, El Taoísmo sobre hsù (“estado de vacío”), El Sufismo sobre fana’ (“extinción del ego”), el Budismo sobre nirvana, el Cristianismo sobre el “reino de los cielos”.

Una experiencia pico tiene algunas de las siguientes características:

Una emoción profunda y muy fuerte semejante al éxtasis.
Una profunda sensación de paz o tranquilidad.
La sensación de estar a tono, en armonía o ser uno con el universo.
Una sensación de profundo conocimiento o profundo entendimiento.
La sensación de que es una experiencia muy especial que sería difícil o imposible describirla adecuadamente con palabras.
Las experiencias pico son definidas como las mejores, más importantes y significativas experiencias de la vida de uno y son similares en varios aspectos a las experiencias místicas y espirituales.

Las investigaciones han detectado que las personas tienden a no discutir las experiencias picos con los demás. Ellos no tienen las palabras adecuadas para describirlas y sienten miedo que las personas subestimen la experiencia o los crean locos. La Psicología Transpersonal alienta la inclusión de las experiencias pico como una ventana importante de salud mental y completo funcionamiento como seres humanos.

Los hechos. Sería 1965 o 1966, tendría 5 o 6 años. Supongo que Sandro y Los de Fuego habrían grabado ya su primer disco y habían hecho su aparición por TV. Una noche se realizaba en Juncal una de esas grandes fiestas que supongo habría organizado la cooperadora escolar o el club. Eran grandes fiestas y siempre había alguna orquesta para animar el baile. Esta se hizo en los galpones del ferrocarril. Eran galpones de cereales que se limpiaban y despejaban para la ocasión. Pasada la cena, me recuerdo (o supongo) corriendo entre las mesas. Hasta que algo pasó.

Esa noche tocaba Sandro y Los de Fuego. Sólo me recuerdo parado y tieso, desde bajo del escenario (seguramente improvisado en un acoplado) viendo a los extraterrestres bajar. La bola de electricidad, sonido y locura me dejó ciego, sordo y mudo. Guitaras eléctricas como nunca se me hubiera ocurrido, Sandro aullando y revolcándose por el piso como un poseído por el demonio… la película vira al blanco y no recuerdo más nada. Supongo que caí dormido en los brazos de mi mamá. Pero para mí que fui capturado por el rock’n’roll!

De esa noche, mi hermano mayor conservaba la corbata de Sandro, que se la había pedido a la salida. Esa corbata estuvo en nuestro ropero por mucho tiempo y era el testimonio que eso realmente había ocurrido.

Luego me enteré que esa noche, la “vieja guardia” local (tangueros y conservadores) le llenaron de barro, pasto y puteadas a la camioneta con la que la troupe de fuego saldría luego hacia otra fiesta en otro pueblo.

En 1996 vi (por esas cosas de la vida) a Marilyn Manson, me resultó un pobre infeliz comparado al Sandro que vi en Juncal a los 6 años.

Cali

Sandro y Los de Fuego (1965) “Hay mucha agitación” (Whole lotta shakin’ goin’ on) de Jerry Lee Lewis

Este cover fue grabado por Sandro y los de Fuego en dos oportunidades. La primera en febrero de 1964 para la edición de un disco simple, y luego esta versión de 1965 para el 1°L.P. del grupo.

1 comentario

  • Muy interesante tu experiencia para explicar como Sandro llegó a ser lo que es, un tipo querido y respetado por los que incluso nunca se nos ocurriría comprar un disco suyo.
    También quería remarcarte lo poco afortunado de tu comentario sobre Marilyn Manson. Con esas palabras Cali te acabás de convertir en la “Nueva Vieja Guardia de Juncal”, con la única diferencia que no sos ni viejo ni conservador.

    Ramiro Mariano 19 enero, 2010