Miguel Del Sel

Miguel Del Sel

Me sorprende que tantos se escandalicen por la postulación de Miguel Del Sel a Gobernador de Santa Fe. Me sorprende por la cantidad de gente que dice estar «horrorizada» por tal candidatura.

¿Cuál es el problema? ¿Que el tipo no «venga de la política»? ¿Que en su vida profesional haya sido la de cómico? ¿Que el estilo de humor que realizó no era el de la preferencia de quien critica, viagra aunque si lo haya sido para millones de argentinos?

En fin, cualquiera de esas hipótesis me resultan elitistas y reaccionarias.

Todas esas razones expresan algun tipo de condena elitista: La primera, por no pertenecer a la «aristocracia política»; la segunda, por no pertencer a una élite profesional «habilitante» para ejercer cargos políticos;  la última, por razones de clase al provenir de los típicos consumos culturales «plebeyos» y por haber realizado un estilo de humor popular típicamente televisivo. Todas son profundamente reaccionarias.

Muchos políticos han tenido orígenes con algunos puntos en común con Del Sel, puede ser Palito Ortega, Nito Artaza, Carlos Reutemann, Daniel Scioli y tantos otros que hoy transitan la activdad política y ocupan, u ocuparon, cargos relevantes. Si bien niguno de ellos fueron en sus vidas profesionales nada particularmente significativo para a mi, jamás se me hubiera ocurrido expresar espanto por su vuelco hacia la política. No veo la razón. Lo siento, pero no la veo.

He visto en el Parlamento a personajes como Bussi, Aldo Rico y otros con pasados claramente reñidos con los valores democráticos. No recuerdo tanto cacareo como el que genera Miguel Del Sel.

Este es para mí otro ejemplo de la doble moral, el «indignado selectivo» que se horroriza de ciertas cosas cuando el que las comete es el enemigo político. Pero cuando lo realiza el «aliado» o el que supuestamente representa valores «progres», allí hacen la vista gorda a cualquier cosa.

 

Written by Juan Carlos Villalonga