Leyendo un documento del Instituto General Mosconi acerca del debate en torno a la venta de las acciones del Estado a través de ENARSA en la empresa TRANSENER, me encontré con un interesante párrafo. Más allá de las implicancias que puede tener o no esa venta, me llamó la atención un párrafo en el que refiere al carácter monopólico de la transmisión y distribución de la energía eléctrica y, por el contrario, la libre competencia en el sector generación, entonces dice:

“Afortunadamente, es posible generar condiciones de competencia en la generación y esa será la gran fortaleza en el desarrollo de las energías renovables no convencionales, eólica y solar principalmente, posibilitando la decisiva participación privada”.

Bueno, fantástico reconocimiento de que la competencia con las demás fuentes energéticas, “será la gran fortaleza en el desarrollo de las energía renovables no convencionales”.

Es claro, mientras la cancha está inclinada a favor de las nucleares y fósiles por medio de regulaciones, subsidios y diferentes modos de intervención estatal, esas fuentes gozan de privilegios. Cuando “es posible generar condiciones de competencia”,  la cancha se empareja y todas comienzan a compartir las mismas reglas del juego, allí la historia cambia y las renovables se destacan.

 

Written by Juan Carlos Villalonga