En cierto modo, como continuidad de la publicación “pacifismo y fuerzas armas”, quiero comentar algo sobre el origen de los submarinos argentinos, dado que se publicó que el ARA San Juan formó parte del plan para tener submarinos nucleares. En realidad, acorde a la información que dispongo, hubo dos submarinos, uno de ellos el ARA San Juan, que se adquirieron en Alemania previamente a los cuatro submarinos desarmados que sí serían parte del proyecto de submarinos nucleares. El ARA San Juan formó parte de la compra que se realizó a Alemania por el gobierno militar en la década del 70. La empresa Thyssen Nordseewerke fue la encargada de construir los submarinos del tipo TR-1700 ARA Santa Cruz y ARA San Juan, hacia fines de 1977. Ambos fueron completados y entregados en  1984 y 1985, respectivamente. A esos dos, se sumaron cuatro submarinos desarmados. (ver Nota al final)

A continuación, un fragmento que da cuenta de esta historia en un informe que realicé en el año 2001.

Luego de la derrota militar argentina en las Islas Malvinas (junio 1982), el Coronel Durán fue desplazado de su puesto y el propio Vicealmirante Castro Madero, presidente de la CNEA se hizo cargo de reorientar los proyectos de reactores, modificando el objetivo del RA-7. Ya no sería el RA-7 un reactor «plutonígeno», sino un reactor compacto para un submarino propulsado por energía nuclear. Se reactualizaba así la intención, ya lanzada en 1970, por parte de la Armada Argentina para que la CNEA diseñara un reactor de propulsión naval(20).

El submarino sería construido en los Astilleros Domeq García. Mientras tanto en el edificio de Arribeños de la CNEA, sede del área de centrales nucleares dirigida por el capitán de Navío H. Leibovich, tenía su oficina el capitán de Fragata A. Terranova, encargado de la coordinación entre la CNEA y el astillero.

El reactor del submarino fue otro proyecto muy costoso que emprendió INVAP a solicitud de la CNEA. El proyecto incluía el armado de cuatro submarinos adquiridos desarmados a Alemania. Estos cuatro submarinos formaban parte de un acuerdo multimillonario firmado en 1979 con la empresa alemana Thyseen Nordeseewerke.

Los submarinos habían sido adquiridos por el almirante Massera y formaban parte del sueño de convertir a la Argentina en una potencia militar.

Los intentos para concluir este proyecto continuaron aún durante el gobierno de Alfonsín. El fracaso de este plan fue absoluto. Según algunas fuentes, se gastaron más de 1.200 millones de dólares en ellos. Los submarinos, desarmados, fueron vendidos en 1996 como simple chatarra.(21)

 

  1. Convenio de CNEA 075/70
  2. «Venderán como chatarra cuatro submarinos que compró Massera», diario Clarín, 22/1/1996. «Negocian la venta de dos submarinos», diario La Nación, 10/1/1996.

De: EL INFORME DE GREENPEACE SOBRE INVAP, Campaña Energía / Marzo 2002

El submarino ARA Santa Fe en los ex-astilleros Domecq García. Dado sus estado de avance, no fue desmantelado. Así está hoy.

NOTA: El artículo se publicó hoy en Clarín y se titula “El plan secreto que iba a dotar al ARA San Juan de propulsión nuclear” escrito por Daniel Santoro.

Written by Juan Carlos Villalonga