agosto 10, 2014 Publicaciones 1 comentario

Este viernes, mientras esperaba la hora de partida de mi vuelo a Buenos Aires desde San Juan, escuchaba desde la ventana de mi hotel las proclamas anti-israelíes y en favor de Palestina de los oradores en un acto convocado por diversas agrupaciones de izquierda. Siempre me resultó preocupante la miopía del progresismo y, mucho más, el relativismo moral con que se consideran las cosas. En general, a veces por una militancia anti-yanqui boba, se suelen pasar por alto crímenes horrendos y se toleran la existencia de regímenes opresivos y oscurantistas. Este artículo lo encontré gracias al twitter de Javier Smaldone (@mis2centavos). Gracias.

 

Cali


por Ali A. Rizvi:


¿Eres”pro-Israel” o “pro-palestino”? Todavía no es ni mediodía, mientras escribo esto, y ya he sido acusado de ser ambas cosas.

Estos términos me intrigan porque hablan directamente a la naturaleza obstinadamente tribal del conflicto palestino-israelí. No se oye de muchos otros países de los que se hable universalmente de esta manera. ¿Por qué estos dos? Tanto los israelíes como los palestinos son complejos, con diversas historias y culturas, y dos religiones muy similares (y divisivas). Elegir completamente un lado u otro no me parece racional.

Es revelador que la mayoría de los musulmanes de todo el mundo apoyen a los palestinos, y la mayoría de los judíos apoyen a Israel. Esto, por supuesto, es natural — pero también es problemático. Esto significa que no se trata de quién está bien o mal tanto como a qué tribu o nación son leales. Esto significa que los partidarios palestinos serían igual de ardientemente pro-Israel si hubieran nacido en familias israelíes o judías, y viceversa. Esto significa que los principios que guían la visión de la mayoría de la gente de este conflicto son en gran medida accidentes de nacimiento — que sin importar cómo intelectualicemos y analicemos los componentes del desastre de Oriente Medio, sigue siendo, en esencia, un conflicto tribal.

Por definición, los conflictos tribales prosperan y sobreviven cuando las personas toman partido. Elegir partes en este tipo de conflictos es echarle aún más combustible y profundiza la polarización. Y lo peor de todo, manchas tus manos de sangre.

Así que antes de elegir un bando en este último conflicto entre Israel y Palestina, considera estas siete preguntas:

1. ¿Por qué todo es mucho peor cuando hay judíos?

Más de 700 personas han muerto en Gaza cuando escribo esto. Los musulmanes han despertado en todo el mundo. ¿Pero es realmente debido a los números?

Bashar al-Assad ha matado a más de 180 mil sirios, en su mayoría musulmanes, en dos años – más que el número de muertos en Palestina en dos décadas. Miles de musulmanes en Irak y Siria han sido asesinados por el EI en los últimos dos meses. Decenas de miles han sido asesinados por los talibanes. Medio millón de musulmanes negros fueron asesinados por los musulmanes árabes en Sudán. La lista es interminable.
Pero Gaza hace que los musulmanes de todo el mundo, tanto sunitas como chiítas, hablen de una forma que nunca usan en otras situaciones. Hasta la fecha el número de muertes y terribles imágenes de los cuerpos mutilados de niños de Gaza inundan sus timelines de redes sociales todos los días. Si sólo fuera por los números, ¿no tendrían prevalencia los otros conflictos? ¿Qué es entonces?

Si yo fuera Assad o el EI (Estado Islámico) ahora mismo, estaría dando gracias a Dios de no ser judío.
Sorprendentemente, muchas de las imágenes gráficas de niños muertos atribuidas a los bombardeos israelíes que están circulando en línea son de Siria, con base en un informe de la BBC. Muchas de las imágenes que estamos viendo son de niños asesinados por Assad, que es apoyado por Irán, que también financia a Hezbollah y Hamás. ¿Qué podría ser más explotación de niños muertos que atribuir las imágenes de inocentes asesinados por tus propios partidarios a tu enemigo simplemente porque no estabas prestando suficiente atención cuando los tuyos estaban matando a los tuyos?

Esto no excusa, de ninguna manera, la imprudencia, negligencia y, a veces, crueldad pura de las fuerzas israelíes. Pero claramente apunta a la probabilidad de que la oposición del mundo musulmán a Israel no sólo gira en torno al número de muertos.

Aquí hay una pregunta para los que, como yo, crecieron en Medio Oriente y otros países de mayoría musulmana: si mañana Israel se retirara de los territorios ocupados, de una sola vez — y volviera a las fronteras de 1967 — y le diera Jerusalén Este a los palestinos — ¿de verdad crees que Hamás no encontraría otro motivo por el cual comenzar una pelea? ¿De verdad crees que esto no tiene absolutamente nada que ver con el hecho de que son judíos? ¿Recuerdas lo que veías y escuchabas en la televisión pública cuando crecías en Palestina, Arabia Saudita, Egipto?

Sí, hay una ocupación injusta e ilegal allí, y sí, es un desastre de derechos humanos. Pero también es cierto que gran parte del otro lado está profundamente impulsada por el antisemitismo. Cualquiera que haya vivido en el mundo árabe/musulmán durante más de unos pocos años lo sabe. En estas situaciones, no siempre es una asignación de culpa claramente establecida y limpia, de acusar al uno o o al otro como les quieren hacer creer sus Chomskys y Greenwalds. Son ambos.

2. ¿Por qué siguen diciendo que no es un conflicto religioso?

Hay tres mitos omnipresentes que circulan ampliamente sobre las “raíces” del conflicto de Medio Oriente:

• Mito 1: El judaísmo no tiene nada que ver con el sionismo.

• Mito 2: El islam no tiene nada que ver con el yihadismo o el antisemitismo.

• Mito 3: Este conflicto no es religioso.

Para la gente de “!Me opongo al sionismo, no al judaísmo!”, ¿es una mera coincidencia que este pasaje del Antiguo Testamento (el subrayado es mío) describa de manera precisa lo que está pasando hoy?

Extenderé las fronteras de tu país, desde el *Mar Rojo hasta el mar Mediterráneo, y desde el desierto hasta el río Éufrates. Pondré bajo tu dominio a los que habitan allí, y tú los desalojarás. No hagas ningún pacto con ellos ni con sus dioses.

¿O este?

Yo os he entregado esta tierra; ¡adelante, tomad posesión de ella! El Señor juró que se la daría a vuestros antepasados, es decir, a Abraham, Isaac y Jacob, y a sus descendientes.

Hay más: Génesis 15:18-21, y Números 34 para más detalles sobre las fronteras. El sionismo no es la “politización” o “distorsión” del judaísmo. Es su renacimiento.

Y para la gente de “¡No se trata del islam, sino de política!”, ¿es insignificante este versículo del Corán (énfasis añadido)?

¡Creyentes! ¡No toméis como amigos a los judíos y a los cristianos! Son amigos unos de otros. Quien de vosotros trabe amistad con ellos, se hace uno de ellos. Alá no guía al pueblo impío.

¿Qué pasa con los numerosos versículos y hádices citados en la constitución de Hamás? ¿Y el famoso hadiz del árbol Gharqad ordenando explícitamente a los musulmanes que maten judíos?

Por favor, díganme —a la luz de estos pasajes escritos siglos y milenios antes de la creación de Israel o de la ocupación— ¿cómo puede alguien llegar a la conclusión de que la religión no es la causa de esto, o por lo menos un factor determinante clave? Puedes ignorar en estos versículos, pero son tomados muy en en serio por muchos de los actores en este conflicto, en ambos lados. ¿No deberían ser reconocidos y abordados? ¿Cuándo fue la última vez que escuchaste un buen argumento secular, racional, que apoyara la expansión de los asentamientos en Cisjordania?

Negar el papel de la religión parece ser una manera de poder criticar la política permaneciendo “respetuoso” en tono de disculpa de las creencias de la gente, por temor a “ofenderlos”. Pero, ¿vale la muerte de seres humanos por este “respeto” a ideas inhumanas?

La gente tiene todo tipo de creencias – desde insistir en que la Tierra es plana hasta negar el Holocausto. Puedes respetar su derecho a mantener esas creencias, pero no estás obligado a respetar las creencias en sí mismas. Es el 2014, y las religiones no tienen por qué ser “respetadas” más que cualquier otra ideología política o sistema de pensamiento filosófico. Los seres humanos tienen derechos. Las ideas no. La frecuentemente citada dicotomía entre política y religión en las religiones abrahámicas es falsa y engañosa. Todas las religiones abrahámicas son inherentemente políticas.

3. ¿Por qué Israel mataría civiles deliberadamente?

Este es el tema más importante, que saca de quicio a todos, y con razón.

De nuevo, no hay ninguna justificación para que mueran habitantes de Gaza inocentes. Y no hay excusa para la negligencia de Israel en incidentes como la muerte de cuatro niños en una playa de Gaza. Pero retrocedamos y pensemos en esto por un minuto.

¿Por qué diantres querría Israel matar deliberadamente civiles?

Cuando mueren civiles, Israel se ve como un monstruo. Atrae, incluso, la ira de sus más cercanos aliados. Horribles imágenes de inocentes heridos y muertos inundan los medios de comunicación. Las siempre crecientes protestas anti-Israel se llevan a cabo en todas partes desde Noruega a Nueva York. Y el número relativamente bajo de víctimas israelíes (ya llegaremos a eso en un momento) atrae repetidamente las acusaciones de una respuesta “desproporcionada”. Más importante aún, las muertes de civiles ayudan inmensamente a Hamás.

¿Cómo puede algo de esto, posiblemente, ser del interés de Israel?

Si Israel quería matar a civiles, se le da fatal. El EI asesinó a más civiles en dos días (más de 700) de lo que Israel en dos semanas. Imagínense si el EI o Hamás tuvieran las armas, el ejército y la fuerza aérea de Israel, el apoyo de Estados Unidos, y arsenal nuclear. Sus enemigos habrían sido aniquilados hace mucho tiempo. Si Israel quisiera destruir Gaza realmente, podría hacerlo en un día, desde el aire. ¿Por qué llevar a cabo una costosa incursión terrestre más dolorosa que arriesga la vida de sus soldados?

4. ¿Usa Hamás realmente a sus civiles como escudos humanos?

Pregúntale al presidente palestino Mahmoud Abbas cómo se siente sobre las tácticas de Hamás.
“¿Qué estás tratando de lograr con el envío de misiles?” , pregunta él. “No me gusta comerciar con sangre palestina”.

Ya no es sólo especulación que Hamás pone a su población civil en la línea de fuego.
El portavoz de Hamás, Sami Abu Zuhri, claramente admitió en televisión nacional de Gaza que la estrategia de los escudos humanos ha demostrado ser “muy eficaz”.

La organización de ayuda UNRWA de la ONU emitió una furiosa condena a Hamás después de descubrir misiles escondidos en no una, sino dos escuelas infantiles en Gaza la semana [ante]pasada.

Hamás dispara miles de cohetes contra Israel, rara vez mata a ningún civil o causa algún daño grave. Los lanza desde zonas densamente pobladas, como hospitales y escuelas.

¿Por qué lanzar cohetes sin causar ningún daño real al otro lado, invitando a un gran daño a su propia gente, para luego, poner a tus propios civiles en la línea de fuego cuando llegue la respuesta? Incluso cuando el ejército israelí advierte a los civiles que abandonen sus hogares antes de un bombardeo, ¿por qué Hamás les dice que se queden?

Porque Hamás sabe que su causa es ayudada cuando los habitantes de Gaza mueren. Si hay una cosa que ayude a Hamás más que otra —una cosa que le da legitimidad— son los civiles muertos. Misiles en las escuelas. Hamás aprovecha la muerte de sus hijos para ganar simpatía del mundo. Los usa como arma.

No tiene que gustarte lo que Israel está haciendo para aborrecer a Hamás. Podría decirse que, Israel y Fatah son moralmente equivalentes. Ambos tienen un montón de justificación de su lado. Hamás, por su parte, no tiene un ápice de ello.

5. ¿Por qué piden que Israel termine la ‘ocupación’ en Gaza?

Porque tienen poca memoria.

En el 2005, Israel puso fin a la ocupación en Gaza. Sacó hasta el último soldado israelí. Desmanteló hasta el último asentamiento. Muchos colonos israelíes que se negaban a abandonar fueron desalojados de sus casas a la fuerza, pateando y gritando.

Esta fue una medida unilateral de Israel, que forma parte de un plan de retirada previsto para reducir la fricción entre israelíes y palestinos. No fue perfecto —Israel aún estaba en control de las fronteras, la costa y el espacio aéreo de Gaza— pero, teniendo en cuenta la historia de la región, fue un primer paso muy importante.

Después de la evacuación, Israel abrió los pasos fronterizos para facilitar el comercio. A los palestinos, además, se les dieron 3.000 invernaderos que ya habían estado produciendo frutas y flores para la exportación durante muchos años.

Pero Hamás decidió no invertir en escuelas, comercio, o infraestructura. En cambio, construyó una extensa red de túneles para alojar miles y miles de misiles y armas, entre ellos, los más nuevos y sofisticados desde Irán y Siria. Todos los invernaderos fueron destruidos.

Hamás no construyó ningún refugio antiaéreo para su pueblo. Sin embargo, sí construyó unos cuantos para que sus líderes se escondieran durante los ataques aéreos. Los civiles no tienen acceso a estos refugios, precisamente, por la misma razón por la que Hamás les dice que se queden en casa cuando vienen las bombas.
A Gaza se le dio una gran oportunidad en el 2005 que Hamás desperdició al transformarla en un almacén de armas anti-Israel, en vez de en un estado palestino próspero que, con el tiempo, podría haber servido como modelo para el futuro de Cisjordania. Si Fatah necesitaba una razón más para aborrecer a Hamás, aquí está.

6. ¿Por qué hay muchas más víctimas en Gaza que en Israel?

La razón por la que mueren menos civiles israelíes no se debe a que haya menos misiles lloviendo sobre ellos. Es porque están mejor protegidos por su gobierno.

Cuando los misiles de Hamás se dirigen contra Israel, las sirenas se disparan, la Cúpula de Hierro entra en vigencia, y los civiles se precipitan al refugio antiaéreo. Cuando los misiles israelíes se dirigen hacia Gaza, Hamás le dice a los civiles que permanezcan en sus hogares y les hagan frente.

Mientras que el gobierno de Israel insta a sus civiles a que huyan de los misiles dirigidos a ellos, el gobierno de Gaza insta a sus civiles a ponerse en frente de misiles no dirigidos a ellos.

La explicación popular de esto es que Hamás es pobre y carece de recursos para proteger a su pueblo, como lo hace Israel. La verdadera razón, sin embargo, parece tener más que ver con las prioridades desordenadas que con recursos deficientes (ver #5). Esto es de voluntad, no de capacidad. Todos esos cohetes, misiles y túneles no son baratos de construir o adquirir. Pero son las prioridades. Y no es que los palestinos no tengan un puñado de vecinos ricos en petróleo para ayudarles de la forma en que Israel tiene a EEUU.

El problema es que si las víctimas civiles en Gaza descienden, Hamás pierde la única arma que tiene en su increíblemente eficaz guerra de relaciones públicas. Está en el interés nacional de Israel proteger a sus civiles y minimizar las muertes de los de Gaza. Está en el interés de Hamás hacer exactamente lo contrario en ambos frentes.

7. Si Hamás es tan malo, ¿por qué no están todos a favor de Israel?

Porque las fallas de Israel, aunque son más pequeñas en número, son enormes en impacto.
Muchos israelíes parecen tener la misma mentalidad tribal que sus homólogos palestinos. Celebran el bombardeo de Gaza de la misma manera que muchos árabes celebraron el 11-S. Un informe de la ONU descubrió recientemente que las fuerzas israelíes torturaron niños palestinos y los usaron como escudos humanos. Apalearon adolescentes. Suelen ser imprudentes con sus ataques aéreos. Tienen académicos que explican cómo la violación puede ser la única arma verdaderamente eficaz contra el enemigo. Y muchos de ellos se deleitan cruelmente y públicamente con las muertes de niños palestinos inocentes.

Para ser justos, este tipo de cosas ocurren en ambos lados. Son una consecuencia inevitable de múltiples generaciones criadas para odiar al otro a lo largo de más de años 65. Juzgar a Israel más duramente significaría abordar a los palestinos con el racismo de menores expectativas.

Sin embargo, si Israel se juzga a sí mismo más duramente, como afirma — tiene que hacer mucho más para demostrar que no es igual al peor de sus vecinos.

Israel se está llevando a sí mismo hacia un creciente aislamiento internacional y al suicidio nacional debido a dos cosas: 1. La ocupación; y 2. La expansión de los asentamientos.

La expansión de los asentamientos es simplemente incomprensible. En realidad, nadie entiende el propósito de la misma. Prácticamente todas las administraciones de EEUU —de Nixon a Bush a Obama— se han opuesto de manera inequívoca. No hay ninguna justificación para ello, excepto una bíblica (ver #2), lo cual dificulta ver los motivos de Israel como puramente seculares.

La ocupación es más complicada. El fallecido Christopher Hitchens estaba en lo cierto cuando dijo esto acerca de la ocupación israelí de los territorios palestinos:

A fin de que Israel se convierta en parte de la alianza contra lo que queramos llamarlo, barbarie religiosa, teocracia, posiblemente teocracia termonuclear, o laagresión teocrática nuclear, no puede, va a tener que prescindir de la ocupación. Es tan simple como eso.
Puede ser, puedes pensar en él como una especie país al estilo europeo, al estilo occidental, si quieres, pero no puede gobernar a otras personas en contra de su voluntad. No puede continuar robando sus tierras en la forma en que lo hace todos los días. Y es increíblemente irresponsable de los israelíes, conociendo la posición en que se encuentran Estados Unidos y sus aliados en todo el mundo, que se sigan comportando de esta manera inconcebible. Y me temo que sé demasiado sobre la historia del conflicto como para pensar en Israel como simplemente una pequeña islita, rodeada de un mar de lobos rapaces, etc. Quiero decir, sé mucho sobre cómo se fundó ese estado, y la cantidad de violencia y despojo que requirió. Y soy prisionero de ese conocimiento. No puedo des-aprenderlo.

Como se ha visto con Gaza en el 2005, probablemente más fácil hablar de la retirada unilateral que en realidad llevarla a cabo. Pero si Israel no trabaja más duro para lograr una solución de dos estados (tal vez de tres estados, gracias a Hamás), eventualmente tendrá que hacer esa fea elección entre ser un estado de mayoría judía o una democracia.

Todavía es demasiado pronto para llamar a Israel un estado de apartheid, pero cuando John Kerry dijo que Israel podría terminar como uno en el futuro, no estaba completamente fuera de lugar. Es pura matemática. Sólo hay un número limitado de formas en que un Estado judío binacional con una población mayoritaria no judía puede conservar su identidad judía. Y ninguna de ellas es bonita.

***

Seamos realistas, ahora la tierra le pertenece a ambos. Israel fue tallado de Palestina por los judíos con ayuda de los británicos en la década del cuarenta al igual que mi propio lugar de nacimiento, Pakistán, fue tallado de India para los musulmanes casi al mismo tiempo. El proceso fue doloroso, y desplazó a millones de personas en ambos casos. Pero han pasado casi 70 años. En la actualidad hay por lo menos dos o tres generaciones de israelíes que han nacido y crecido en esta tierra, para quienes en realidad es un hogar, y quienes a menudo son considerados responsables y obligados a pagar por las atrocidades históricas de las que no tienen la culpa. Están programados para oponerse al “otro” al igual que lo son los niños palestinos. En su esencia, se trata de un conflicto religioso tribal que nunca se resolverá a menos que las personas dejen de tomar partido.

Así que realmente no tienes que elegir entre ser “pro-Israel” o “pro-Palestina”. Si apoyas el laicismo, la democracia, y una solución de dos estados —y te opones a Hamás, a la expansión de los asentamientos y a la ocupación— se puede ser ambas.

Si te siguen pidiendo que escojas un lado después de todo eso, diles que eliges el hummus.

Written by Juan Echeverria