(Esta nota fue escrita el 9 de junio, al final aparecen todas las actualizaciones!)

Me enteré que figuro en una denuncia de Greenpeace junto a una persona que no conozco y con la que no tengo ni he tenido ninguna relación, nunca. El hecho del que se me acusa jamás existió. No hay explicación alguna de por qué figuro en esa denuncia y en una situación de la cual no he sido parte. Por lo que no tengo mucho más para  agregar a lo que expreso en la nota periodística referida.

No obstante, esto me lleva a expresar algunas consideraciones. Jamás he intervenido de manera directa o indirecta en algo vinculado a la denuncia realizada por Greenpeace contra el empresario Braun Peña. En relación a los reclamos de Greenpeace con respecto a la Ley de Bosques, puedo decir que no sólo he realizado señalamientos similares durante mi paso por la organización, evidenciando las violaciones por parte del Gobierno de Salta y otros a la normativa. Una vez fuera de Greenpeace, durante mi función en el ejecutivo porteño, a través del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA), acompañé las denuncias por violaciones a la  Ley de Bosques por parte de la misma provincia, y allí se logró entonces la revisión de esas medidas adoptadas por Salta en contra de la ley. En mi actual rol de Diputado nacional, desde la responsabilidad que hoy me toca, he venido sosteniendo activamente la necesidad de fortalecer la Ley de Bosques Nativos. Por lo tanto, no existe fundamento alguno para intentar involucrarme con alguna maniobra de intimidación o neutralización del accionar de alguna ONG. Por el contrario, mi accionar a lo largo de más de 35 años demuestra fácilmente en qué lugar he estado y qué he venido sosteniendo. Todo es público y puede comprobarse.

Por otro lado, y acerca de las supuestas descalificaciones y amenazas que le habría expresado a un miembro de Greenpeace, sólo puedo señalar  que no ha sido así y que esta acusación se trata una maniobra que me sorprende y me generan asombro por la osadía y el nivel de irresponsabilidad que significan.

Por eso, todo esto me hace pensar que se trata de una actuación que tiene más que ver con conflictos internos de esa organización y un modo sucio de evadir lo que yo llamaría una conducción irresponsable y sin pericia. Greenpeace se ganó su prestigio en base a cualidades bien diferentes a las que hoy expone groseramente con denuncias de este tipo.

En fin, lamento mucho este cachivache.

Cali

PS1: Cuando tenga más detalles sobre la denuncia lo publicaré por este medio.

PS2: (Actualización: 19 de junio) Al haber accedido a la causa, reitero la falsedad del hecho del que se me acusa y la desconexión del mismo con la denuncia que la organización hace contra el empresario Braun Peña, a quien insisto, no conozco.

Dado lo anterior, deduzco la intencionalidad de la denuncia de Greenpeace contra mi persona, y es un burdo “apriete” para que mi mujer, una de las denunciantes de acoso sexual y laboral contra el director ejecutivo de la organización, Martín Prieto, desista de su acusación ante la Justicia. Las multiples denuncias de acoso de ex empleadas ya han motivado la intervención de Greenpeace Internacional en la oficina local y han tenido amplia repercusión en la prensa.

PS3: (Actualización 29 de junio) Desde el 6 de junio pasado, estoy presentado en la causa espontáneamente. Es decir, a total disposición de la justicia.

En principio, mis abogados han solicitado la separación de las causas, dado que, como no conozco al Sr. Braun Peña, resulta cuanto menos extraño que Greenpeace haya realizado una denuncia conjunta. Conforme existan novedades en la tramitación, lo comunicaré por esta vía.

PS4: (Actualización 8 de julio) Durante la semana que pasó Greenpeace dio un paso más en su escalada de calumnias contra mi persona. La ONG produjo un video, poniendo en voz de otra persona las amenazas falsas que me atribuyen. La voz ha sido distorsionada de modo que parezca un audio real. A pesar de que al final del video aclaran escuetamente que se trata de una recreación, el efecto de alarmar y confundir a los que lo miran se logra. Una picardía maliciosa para seguir victimizándose y engañando a miles de personas que aún confían en esa organización.

Es mucha la gente que me ha preguntado si tal cosa es real, lo que corrobora la efectividad de la trampa. Así opera hoy Greenpeace, como una organización fraudulenta y extorsionadora que usufructúa un prestigio ganado años atrás por personas que nada tienen que ver hoy con esa ONG. Confieso que siento vergüenza cuando debo explicar que trabajé durante 16 años allí. Nunca en todos mis años en Greenpeace vi algo semejante, ni en la Argentina ni en las otras oficinas de la organización en otros lugares del mundo.

Mi respuesta a los que son engañados en primea instancia por Greenpeace es: no soy yo, no es mi voz, nunca los amenacé y aguardo que la Justicia me brinde la oportunidad para clarificar quién es quién en esta canallada.

PS5: (Actualización 18 de julio)

Como comenté en una anterior actualización, el día 6 de junio me presenté espontáneamente ante el juez en la causa iniciada por Greenpeace. Esa presentación tuvo por objetivo acelerar, en la medida de lo posible, el ser llamado a declarar y así poder esclarecer la falsa acusación que se me hace.

En esa presentación solicité además, a través de mi abogado, que las denuncias sean separadas en dos causas independientes, puesto que nada tengo que ver con las acusaciones que se le realizan al empresario Alejandro Braun Peña. La asociación de mi nombre con las denuncias de Greenpeace vinculadas a una campaña relativa a bosques nativos es una clara maniobra malintencionada para escandalizar al público y atraer la atención de los medios.

Ese escrito finalizaba del siguiente modo:

4.- Así las cosas, más allá de que mi defendido se coloca a total disposición del Sr. Fiscal y del Juzgado interviniente (art. 279 del C.P.P.N.), para formalizar las aclaraciones o explicaciones que se requieran con la mayor prontitud posible (y evitar de tal modo el uso político malintencionado de una denuncia penal en trámite), entendemos que deberían separarse los procesos, antes de su prosecución, a los fines ya referenciados.

En el día de ayer se ha dictado una sentencia por parte de la jueza interviniente en la que ambas causas son separadas. De este modo queda claro que no existe ni existió vínculo alguno entre el señor Braun Peña y yo, ni entre ambas denuncias. Es decir, toda la comunicación de Greenpeace asociándome a intimidaciones vinculadas a su campaña de bosques fue un fraude. Toda la comunicación en redes sociales y en los medios fue un montaje.

Más aún, el empresario Braun Peña fue sobreseído luego del testimonio de un testigo que aportó la ONG, es decir, la fiscalía y la jueza interviniente no dieron crédito a las denuncias de Greenpeace.

En mi caso, no he sido citado a declarar aún, no obstante la magistrada declinó su competencia ya que, de ser cierto, no se trataría de un delito penal sino contravencional. El paso que me queda ahora, luego de que la Justicia Penal corroborara que no tengo vínculo alguno con la supuesta campaña de intimidación contra la ONG por los bosques nativos, es demostrar la mentira de las amenazas que se me atribuyen.

Toda esta historia es un montaje fraudulento de Greenpeace que tuvo como finalidad engañar a sus socios, a sus seguidores y a los medios que aún confían en la ONG. El objetivo, victimizarse para ocultar las graves denuncias por acoso de directivos de esa organización.

PS6: (Actualización 20 de julio)

Han pasado 5 meses desde el inicio de la campaña de difamación de Greenpeace, durante los que he mantenido un estoico silencio y he dejado actuar a la ONG sin ninguna interferencia. Tampoco he polemizado con ellos. Han pasado 5 meses de barbaridades, calumnias y mentiras.

Ahora que la justicia, a la cual Greenpeace recurrió con denuncias falsas, comienza a despejar la paja del trigo, voy a comenzar a hablar yo. Voy a salir del silencio, sin estridencias ni victimizándome ni buscando el apoyo del público en base a engaños. No lo necesito.

El día 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, Greenpeace realizó una comunicación sobreactuando su supuesto compromiso con esa agenda. Eso despertó la indignación de un grupo de ex empleadas y ex voluntarias que, desde algunos años atrás, venían realizando denuncias sobre acoso laboral y sexual.

Esas denuncias habían sido realizadas en silencio y motivaron, con bastante pereza, algunas investigaciones internas en la ONG que no llegaron demasiado lejos. Por eso, cuando el 8 de marzo Greenpeace salió a batir el parche de las reivindicaciones de las mujeres, generó la reacción de este grupo de denunciantes que comenzaron a expresarse públicamente.

Sobre esas denuncias, su desarrollo y las respuestas de la organización, no soy yo el más idóneo para hablar. Las protagonistas se saben explicar muy bien y les recomiendo buscar sus notas y opiniones.

¿Por qué cuento esto? Porque claramente desde ese 8 de marzo Greenpeace comienza una operación de encubrimiento, victimización y de ataque hacia mi persona. Ya he explicado más arriba las razones por las que califico de “apriete” a tal campaña.

PS7: (Actualización 21 de julio)

En medio de la escalada demencial de la campaña de victimización de Greenpeace, unos días atrás, el 7 de julio, alguien alteró el contenido de mi biografía en la página de Wikipedia. Allí agregaron un párrafo en el que, en un tono afirmativo, me adjudican amenazas hacia esa organización y me vinculan con el empresario Alejandro Braun Peña. Escribieron: “en el año 2018 realizo amenazas telefonicas a miembros del grupo ambientalista Greenpeace donde se sospecha lo hizo recibiendo dinero de Alejandro Braun Peña quien es perseguido por la asociacion debido al desmonte de bosques nativos”. (La ausencia de acentos es del texto original)

Más allá de la tremenda estupidez que representa esa supuesta “nueva información” incorporada, esa acción muestra la falta total de respeto por la verdad y la información pública. Alterar el contenido de una página de manera anónima y con información falsa, jugando a ser “hackers” justicieros, asimila a quien lo hizo a la cobarde conducta delictiva de quien arroja la piedra y esconde la mano.

No sé aún si fue gente del staff de Greenpeace o fue alguien a quien las calumnias de esa organización le hicieron efecto y obró en consecuencia del contenido malicioso e injuriante de la comunicación de la ONG. Valga como antecedente que esa organización ha hecho anteriormente varias intervenciones en Wikipedia de ese mismo tipo.

Aquí vale también que les cuente que, en el mes de marzo, cuando se discutía por ese entonces en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires la modificación de la Ley de Basura Cero, también fue hackeada la misma página con mi biografía. Eso sucedió el 28 de marzo y entonces, el misterioso redactor, colocó una acusación inverosímil sobre mi falta de compromiso para con esa ley, y una más inverosímil aún, la de ser el destinatario de las denuncias de acoso sexual en Greenpeace que ya estaban siendo públicas en ese momento. Por otro lado, el 12 de abril la producción de la radio TKM que estaba cubriendo los casos de acoso en Greenpeace recibió un correo anónimo tratando de involucrarme en los episodios denunciados.

Estas extrañas anécdotas son parte de una seguidilla de acusaciones que recibí en torno al debate sobre la Ley Basura Cero. Greenpeace explicó a diversos actores, incluso a su staff y a sus voluntarios, que las denuncias de acoso no sólo eran falsas, sino que las mismas estaban siendo alentadas por mí para debilitar a esa organización para que no pudieran frenar la modificación de la Ley Basura Cero. Es decir, victimizarse, desacreditar las denuncias que pesan sobre la organización y ponerme como el enemigo.

Entonces, quiero hacer dos observaciones:

  1. Durante los meses de marzo, abril y mayo las acusaciones de acoso que pesaban sobre Greenpeace quisieron ser desprestigiadas asignándolas a un ataque a la organización por su oposición a la modificación de la Ley Basura Cero, entonces, debía ser yo el que alentaba esa modificación y quien promovía las acusaciones de acoso laboral y sexual como parte de una campaña de desprestigio. En síntesis: A) Victimizarse; B) Ningunear las acusaciones por acoso; C) Colocarme como el enemigo poderoso que los amenaza.
  2. El mismo montaje que vimos luego con los desmontes a partir de inicios de junio, una vez que la ley Basura Cero había sido modificada en la Legislatura (3 de mayo). Es decir, agotado el montaje “Basura Cero” comienza el montaje “Amenazas” y se repite el esquema: A) Victimizarse; B) Ningunear las acusaciones por acoso; C) Colocarme como el enemigo poderoso que los amenaza.

(Les he enseñado durante años a muchos de los que están allí cómo hacer una campaña para poder ganarle a la maquinaria destructiva. Por favor, no usen tan defectuosamente tales recursos para el beneficio propio y darle opacidad a lo que debe estar clarificado)   

PS8: (Actualización 22 de julio)

Hay algo que se desprende de todo lo anterior y que es tremendamente ofensivo y degradante hacia las mujeres. Greenpeace las humilla doblemente.

En primer lugar, una organización debe atender y ser receptiva de aquellas demandas que surjan en torno a temas tan delicados como el acoso. Por el contrario, la actitud de Greenpeace fue negadora y encubridora. Una conducta muy vaticana. Esta es la primera humillación: negarles la voz y el acompañamiento.

Como dije antes, sobre detalles de las situaciones de acoso y hostigamiento padecidas por ex empleadas de la organización no me voy a explayar, son ellas las voceras mejor calificadas para hacerlo y de hecho, lo están haciendo.

El segundo punto es más doloroso aún. Luego de la humillación que implica ocultar sus denuncias viene la subestimación: Greenpeace intentó ubicarlas como piezas que actúan bajo las órdenes de un varón que las conduce para su propio interés. Otro patrón humillante y que nos revela mucho acerca de quienes así argumentan.

Doblemente cosificadas, doblemente  ninguneadas, doblemente humilladas.

PS9: (Actualización 23 de julio)

Ahora, si se observan las fechas de los hechos ocurridos en los puntos previos, aparecen algunos datos interesantes.

Desde un comienzo se lanzó la campaña de apriete hacia mi persona buscando tapar o callar a las ex empleadas de Greenpeace que el 8 de marzo salieron al cruce de los directivos de la ONG por casos de acoso sexual y laboral.

Como ya lo expliqué, la estrategia fue desacreditarme y desacreditar aquel reclamo en el marco de la polémica por la ley “Basura Cero” y, como eso tuvo limitado efecto, inventaron luego las “Amenazas”. ¿Cómo se explica que, si la supuesta “amenaza” fue recibida el 18 de marzo, la denuncia ante la justicia recién la realizan el 11 de abril?

Más aún, si mi supuesta “amenaza” representaba un apriete desde el poder, ¿cuál es la razón para que salieran públicamente a batir el parche con el pretencioso hashtag #ElPoderNoNosCalla recién el 1 de junio? ¿Cómo se explica que hagan público semejante amenaza dos meses y medio después de ocurrido ese supuesto grave episodio?

Insisto, un montaje alrededor de Basura Cero y luego un montaje en torno a amenazas por bosques nativos. Greenpeace, el embuste a como dé lugar.

PS10: (Actualización 6 de agosto)

En la últimas dos semanas Geenpeace volvió a publicar sus denuncias en redes sociales como Facebook sobre las presuntas amenazas recibidas (publicaciones del 26 de julio  y 3 de agosto). De este modo, la organización continúa alentando a su público a apoyarlos sumándose en el reclamo al Presidente de la Nación en base a su fraudulento video, ese mismo que arranca diciendo “Esto no es ficción”.

Este comentario lo hago porque esas dos publicaciones y la continuidad del fraude se producen después de que la jueza que interviene en la causa emitiera una sentencia en la que separa las causas por inexistencia de vínculo entre la denuncia hacia Braun Peña y la otra, hacia mi persona. No sólo no hay vinculo entre si, sino que además ya está sobreseído el empresario Braun Peña y mi caso fue trasladado al fuero penal de la Ciudad de Buenos Aires y, ahora que ha finalizado la feria judicial, espero ser llamado pronto para brindar mi descargo. Bueno, todo esto está descripto en la PS5 más arriba.

Sigo aguardando pacientemente para brindar mi testimonio.

Written by Juan Carlos Villalonga