Me enteré que figuro en una denuncia de Greenpeace junto a una persona que no conozco y con la que no tengo ni he tenido ninguna relación, nunca. El hecho del que se me acusa jamás existió. No hay explicación alguna de por qué figuro en esa denuncia y en una situación de la cual no he sido parte. Por lo que no tengo mucho más para  agregar a lo que expreso en la nota.

No obstante, esto me lleva a expresar algunas consideraciones. Jamás he intervenido de manera directa o indirecta en algo vinculado a la denuncia realizada por Greenpeace contra el empresario Braun Peña. En relación a los reclamos de Greenpeace con respecto a la Ley de Bosques, puedo decir que no sólo he realizado señalamientos similares durante mi paso por la organización, evidenciando las violaciones por parte del Gobierno de Salta y otros a la normativa. Una vez fuera de Greenpeace, durante mi función en el ejecutivo porteño, a través del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA), acompañé las denuncias por violaciones a la  Ley de Bosques por parte de la misma provincia, y allí se logró entonces la revisión de esas medidas adoptadas por Salta en contra de la ley. En mi actual rol de Diputado nacional, desde la responsabilidad que hoy me toca, he venido sosteniendo activamente la necesidad de fortalecer la Ley de Bosques Nativos. Por lo tanto, no existe fundamente alguno para intentar involucrarme con alguna maniobra de intimidación o neutralización del accionar de alguna ONG. Por el contrario, mi accionar a lo largo de más de 35 años demuestra fácilmente en qué lugar he estado y qué he venido sosteniendo. Todo es público y puede comprobarse.

Por otro lado, y acerca de las supuestas descalificaciones y amenazas que le habría expresado a un miembro de Greenpeace, sólo puedo señalar  que no ha sido así y que esta acusación se trata una maniobra que me sorprende y me generan asombro por la osadía y el nivel de irresponsabilidad que significan.

Por eso, todo esto me hace pensar que se trata de una actuación que tiene más que ver con conflictos internos de esa organización y un modo sucio de evadir lo que yo llamaría una conducción irresponsable y sin pericia. Greenpeace se ganó su prestigio en base a cualidades bien diferentes a las que hoy expone groseramente con denuncias de este tipo.

En fin, lamento mucho este cachivache.

Cali

PS1: Cuando tenga más detalles sobre la denuncia lo publicaré por este medio.

PS2: (Actualización: 19 de junio) Al haber accedido a la causa esta semana, reitero la falsedad del hecho del que se me acusa y la desconexión del mismo con la denuncia que la organización hace contra el empresario Braun Peña, a quien insisto, no conozco.

Dado lo anterior, deduzco la intencionalidad de la denuncia de Greenpeace contra mi persona, y es un burdo “apriete” para que mi mujer, una de las denunciantes de acoso sexual y laboral contra el director ejecutivo de la organización, Martín Prieto, desista de su acusación ante la Justicia. Las multiples denuncias de acoso de ex empleadas ya han motivado la intervención de Greenpeace Internacional en la oficina local y han tenido amplia repercusión en la prensa.

Written by Juan Carlos Villalonga