Esta nota es una pequeña profundización de la anterior titulada “Rio+20 y algo de lo que se viene”.

El primer punto que señalé en aquella nota, illness como uno de los elementos centrales que caracterizarán esta etapa “post Rio+20”, lo titulé “Sin ONU mediante, aparecen las políticas “customizadas” del sector privado, gubernamental y no gubernamental”.

Muchos podrán creer que en Rio+20, dados sus pobres resultados, no pasó nada. Grave error. La pobreza de esa reunión tienen importantes consecuencias, shop una de ellas, es que el sector privado o corporativo, tendrá un rol casi excluyente en los próximo años en la agenda del desarrollo sostenible. Esto es consecuencia directa del vacío dejado por la comunidad internacional y la ausencia de una institucionalidad global multilateral a la altura de la historia,

Esto es malo, no porque las corporaciones sean per se portadores del “mal”. Sino porque las políticas sectoriales no alcanzan para afrontar el desafío que tenemos por delante. En particular, el sector privado, puede hacer mucho, pero nunca será suficiente ni podrá siquiera aproximarse a una política internacional concertada.

Quiero compartir con ustedes algunas reflexiones de representantes del sector privado que coincide con lo que estoy señalando. No es la única voz que comienza a señalar esta situación. El sector privado está observando que el vacío los ha dejado en el centro de la escena, por ejemplo, Sebastián Bogorito, director Ejecutivo del poderoso Consejo Empresario Argentino para el Desarrollo Sostenible, señala que “en el sector empresarial no había optimismo, sino una sensación de urgencia: se sabía que no importaba lo que el documento de los países decía o no decía, porque los temas ya estaban en la agenda y a partir de ahora se van a tener que discutir en otras instancias”. Terminada la cumbre, se abre una nueva etapa de desafíos en la que se buscará llegar a las definiciones necesarias que los líderes internacionales decidieron dejar para más adelante

Esto que sigue se publicó este Domingo en el diario Perfil:

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15/07/2012 Perfil – Nota – Sup. Especial – Pag. 4
Privados, en busca de liderazgo político
MARCELO IEZZI*
Responsable de la práctica de Desarrollo Sostenible de PwC Argentina.

Terminó una Cumbre de la que se esperaba más de lo que pudo dar. El momento no fue el ideal, con toda Europa sometida a una muy profunda crisis y con Estados Unidos viviendo un lento proceso de recuperación.

En este contexto, no se tuvo la determinación necesaria para lograr el cambio que se había propuesto a través de dos objetivos centrales: transitar el camino hacia una economía verde y disponer de un marco de gobernanza mundial para temas de alcance global, tales como el cambio climático.

Ambos objetivos fueron demasiado para líderes políticos muy concentrados en sus agendas de muy corto plazo y estricto alcance nacional.

Algunos creyeron ver amenazadas sus soberanías ante una institución de gobernanza global, otros se adivinaron financiadores de un cambio que produciría beneficios globales pero no tantos en sus votantes como para salvar su continuidad política.

El sector privado, que es el que con su producción de bienes y servicios da cuenta de la mayor parte de los consumos energéticos y de recursos naturales, así como moldea los patrones de consumo de la inmensa mayoría de la humanidad y genera o no incontables puestos de trabajo, emerge de esta cumbre sin nuevas guías de liderazgo político hacia el desarrollo sostenible. Seguramente tomará nota de esta situación: muchas de las empresas son evidentemente globales, sin límites de geografía política, y reciben demandas por conductas ambientales, sociales y económicas crecientes y cada vez más concretas por parte de una diversidad de actores, desde el simple ciudadano hasta el más fiel consumidor, pasando por ONGs, gobiernos, empleados y académicos. Un buen número de ellas ya sabe que su presente y su futuro están íntimamente ligados al éxito en alcanzar formas de producción sostenibles, inclusivas, transparentes y rentables y, confían en sumar al resto de sus pares en esta nueva etapa.

Por ahora, parecen ser los actores centrales que guiarán esta etapa post Río+20 que muchos políticos decidieron no liderar.

Written by Juan Echeverria