La reaparición pública de Rafael Flores y la potenciación política del rol de Mariana Zuvic vuelven a poner en blanco y negro lo obvio. Una verdad incómoda. La llegada a la presidencia de la Nación de Néstor Kirchner fue la llegada a los primeros planos de la política nacional de un clan corrupto y de un ejercicio del poder plagado de mañas administrativas, prácticas de manipulación de medios y una banda de mentirosos seriales.

Nadie en el ámbito político podía desconocer las características del gobierno de Kirchner en Santa Cruz: el  miedo a hablar de su población, el círculo oscuro alrededor del poder provincial, una demagogia de patrón de estancia. Nadie ignoraba todo eso. Todos los que impulsaron su candidatura, por ejemplo, el Grupo Calafate, se acuerdan? Googleen.

Muchos reconvertidos, reciclados y travestidos hacen su “prolija”, pero hipócrita diferenciación, entre el gobierno de “Néstor” y el de “Cristina”. Obvio que los hay, pero en lo esencial, no difieren. Todos los negocios y mañas habían sido ya instalados desde el minuto cero.

Hace unos días el señor Alberto Fernández me gritó mentiroso en un programa de TV. Caramba, como diría el inefable Néstor, ¿estas nervioso? A muchos no les conviene que se revele toda la podredumbre corrupción del gobierno de Néstor, ya sea porque los convierte en cómplices, en idiotas útiles o en políticos timoratos.

Bienvenida una justicia que perdió el miedo. Espero dure. Espero se vaya adecentando y perdiendo también sus mañas. Por el bien del país y de todos nosotros. Aunque una camada completa de políticos entren en desgracia. Si queremos que la sociedad pase a un estadio superior de respeto por la ley, este trance es inevitable.

La aparición de Rafael Flores, de manera irrefutable y oportuna, porque ojo, no nos dice nada diferente a lo que venía diciendo desde siempre, sucede que ahora, por esas razones de la evolución de la conciencia y el humor público. Cambio que todos esperábamos que ocurriera con la llegada del gobierno de Cambiemos. Por eso, entre otras razones, voté y soy parte de esta etapa histórica de la Argentina.

Che, que no se corte, eh?

Dedicado a Mariana Zuvic y al “Rafa” Flores.

 Cali

 

 

Written by Juan Carlos Villalonga