septiembre 20, 2009 Publicaciones 2 comentarios

Presentación1

Finalizo con el número 5 de Acuarela. En sus página finales tenemos una serie de cartas verdaderamente elogiosas de algunos núcleos solidarios, sovaldi uno de ellas de Jorge de la revista “transparencia” de Venado Tuerto. La página final con múltiples recomendaciones para sobrevivir y un deseo final, “un rayo de esperanza y fortaleza (de la buena) para todos, en estos especiales momentos. CHAU”.

No sabíamos que pasaría con Acuarela porque estábamos un poco desconcertados con el escenario nuevo en el que estábamos. Personalmente creía que Acuarela debía dar un giro ante ese escenario, pero no lo tenía claro. Además la inflación nos comía las ventas y la economía era un caos. Aún así, Acuarela continuó varios meses produciendo cosas importantes y preparando, sin mucha claridad, prescription un hipotético número 6.

Eran malas condiciones para hacer una revista. Por eso se hizo.

“malas condiciones” (Claudio Gabis / León Gieco) 1995

Acabo de finalizar “Las Guerras por Malvinas” (2006) de Federico G.Lorenz. De allí quiero extraer algunos párrafos que tienen relación muy directa con nuestros días entonces. En Rosario también hicimos nuestro “Festival de la Solidaridad” el 11 de junio, con la revista recién publicada.

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Lo que reproduzco aquí son unos fragmentos de ese libro:

También otros espacios sospechosos a ojos del gobierno dictatorial se vieron atravesados por las contradicciones. El desembarco en Malvinas y el desarrollo del conflicto image tuvieron, paradójicamente, el efecto de dar una dimensión pública a uno de los fenómenos culturales juveniles más ricos de la Argentina. El rock, que hasta 1982 había sido una suerte de contraseña cultural entre un “selecto” grupo de jóvenes , se convirtió en la banda de sonido de una guerra. El debate por lo nacional ya no era simbólico, ahora había territorios, cuerpos, vidas humanas.

El 16 de mayo de 1982 se realizó en el Club Obras Sanitarias el Festival de la Solidaridad Latinoamericana, con tres objetivos centrales: exigir la paz en Malvinas, recaudar víveres y ropas para los combatientes y agradecer la solidaridad a los países latinoamericanos. No se cobró entrada sino que se optó por pedir ropa y alimentos no perecederos. Concurrieron alrededor de sesenta mil personas, la mayoría jóvenes. El concierto fue transmitido en directo por TV, algo inédito para el rock argentino que no sonaba en los medios de comunicación. El espectáculo fue conducido por Juan Alberto Badía y Graciela Mancuso. Desde el escenarios se dijo “La música progresiva nacional , que es parte del lenguaje universal de amor y comunicación, se hace presente en este momento histórico para ratificar la voluntad constructiva de un pueblo de paz”. Muchos de los principales referentes del rock nacional participaron de ese evento inédido: Charly García, Luis Alberto Spinetta, León Gieco, Litto Nebbia, Nito Mestre, David Lebón, Rubén Rada, Raúl Porchetto, Pappo, Antonio Tarrago Ros, Miguel Cantilo, Tantor, Edelmiro Molinari, Ricardo Spulé, Javier Martínez, Dulces 16 y Beto Satragni, entre otros. Entendiendo a las tradicionales relaciones entre los jóvenes, sus músicos y el poder, se trataba de una situación inédita:

    • Ese mediodía, a las puertas de Obras se estacionaron camiones del Ejercito, pero esta vez no para llevarse gente sino para cargar todo lo recaudado: 50 camiones de abrigos y alimentos. A las 3 de la tarde del 16 de mayo, cerca de 60 mil jóvenes asistieron al Festival de la Solidaridad Latinoamericana. El título aludía al apoyo que la mayoría de los países de América Latina le habían confiado a la Argentina en relación con el conflicto. Pero también hacía referencia a la mirada continental que el rock había empezado a tener. Con lo recaudado se juntaron 5.000 bolsos de donaciones que debían ir a Malvinas. Dos semanas después de que el submarino inglés Conqueror hundiera al General Belgrano con su mil tripulantes, Somos tituló: El rock en el frente. Y Pelo le puso a su tapa: La hora del rock nacional. (Sergio Pujol, Rock y Dictadura)

Continúa el relato:

  • Entre los que fueron al Festival de la Solidaridad Latinoamericana no hubo expresiones eufóricas ni mucho menos. Desde el césped de Obras pudo notarse la desazón de los músicos y la consternación de los oyentes, aunque algunos vitoreaban al país y a sus músicos favoritos. Era difícil poder pensar en otra cosa que no fuera en eso miles de chicos, de la misma edad del público reunido, que estaban en Malvinas con 15 grados bajo cero, mal calzados y mal alimentados en medio de una guerra que no habían elegido y representando un gobierno que nadie había votado. Era imposible asociar al encuentro al sentido festivo que solían tener los recitales. Gieco cantó Sólo le pido a Dios y cuando termino todo se fue corriendo a su casa , como si acabara de hacer algo en contra de su voluntad; no veía la hora de dejar todo eso atrás y empezar la segunda parte de su exploración del país. Spinetta tocó lo suyo, no sin antes aclarar que estaba ahí por la paz, no por la guerra. Lo mismo hizo Miguel Cantilo al entonar Gente del Futuro. Edelmiro tocó rock and roll con Ricardo Soulé, pensando que al menos los que allí estaban recibirían un poco de aliento (…) Para el final, Charly García, David Lebón, Raúl Porchetto, León Gieco, Nito Mstre y Tarragó Ros hicieron Algo de Paz.(Sergio Pujol, Rock y Dictadura)

Sin embargo, en un contexto en el que era difícil expresar el desacuerdo como no fuera a través de esa sensación de ambigüedad , hubo otros grupos que no aceptaron participar del festival y, además, realizaron una lectura crítica de la guerra y su contexto. La familia Vitale estuvo organizada en torno al colectivo MIA (Músicos Independientes Asociados») desde 1976 hasta 1982. Además de la escuela de formación musical que tenían, editaban discos y organizaban conciertos por toda la Argentina de forma autogestiva. En 1982 se habían convertido en el CECI (Centro de Cultura Independiente). Cuando Donvi y María Esther Soto –el matrimonio Vitale, gestor de los proyectos- se enteraron del desembarco argentino en las Malvinas se pusieron en contacto con un representante de la Cruz Roja con la idea de hacer un concierto en Ushuaia en contra de la guerra. Los Vitale se definían como “neutrales”. El proyecto no llegó a concretarse. Por otra parte, Virus y Los Violadores fueron dos de los grupos que decidieron no participar del Festival de la Solidaridad Latinoamericana.

En el caso de Virus, los hermanos Moura habían adquirido una fuerte conciencia política de una forma trágica. Su hermano Jorge, militante del ERP, había desaparecido. Fue secuestrado de la casa familiar que los Moura tenían en La Plata delante de sus padres y de su hermano Marcelo. Para los músicos de Virus era impensable sumarse a un concierto oficial, organizado por la Junta responsable del secuestro de su hermano.

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Written by Juan Echeverria