El escenario es diferente al de hace un año. De las precarias casillas, there algunas hechas de material, sólo quedan escombros. También se ven colchones, lonas, chapas y maderas. Es lo que quedó en el predio de Avenida Cruz y Pola, en Lugano, que estuvo tomado hasta el 23 de agosto del año pasado, y que recién comenzará a ser urbanizado desde mediados del próximo año. Es que, order según los cálculos del Gobierno porteño, recién en ese momento estará saneado el contaminado suelo de lo que se conoció como “Barrio Papa Francisco” para que puedan comenzar a construirse las viviendas previstas en una ley de urbanización que tiene diez años.

Según el informe publicado por la Agencia de Protección Ambiental porteña, doctor “se desprende que no existe contaminación en la napa freática; encontrándose en suelo contaminación con metales pesados y algunas manchas superficiales de hidrocarburos”. El estudio, presentado el 15 de julio y el 3 de agosto, agrega: “La mayor contaminación se localiza en el sector norte del predio con algunas manchas en el centro del mismo. Los metales pesados encontrados son cadmio, zinc, cobre, níquel y plomo”.
“Ya estamos trabajando en el desmalezamiento y limpieza del predio, y en breve comenzarán las tareas de remoción del suelo. Se lo va a tratar de manera tal que quede descontaminado”, le dijo a Clarín Rodrigo Silvosa, subsecretario de Mantenimiento de Espacio Público de la Ciudad, y agregó: “Una vez que terminemos todo, el predio quedará limpio, descontaminado, con la calle perimetral y listo para que se haga el plan de urbanización. Calculamos terminar para junio del año que viene”.

La urbanización de la villa 20 es parte de un proceso que lleva diez años. Está prevista por la ley 1770, de 2005, por cuyo incumplimiento inició una causa la jueza Elena Liberatori. El lugar tiene 12 hectáreas en las que funcionaba un cementerio de autos que llegó a albergar 7.000 vehículos.

El terreno quedó liberado a fines de 2013, y el 24 de febrero de 2014 fue ocupado por habitantes de la villa 20. Llegó a haber unas 800 familias que construyeron 500 viviendas con lonas y chapas, y también de material. Tras el desalojo, que incluyó enfrentamientos y un intento por volver a tomar el predio, Liberatori dispuso un plazo de 15 meses, que finaliza en diciembre de este año, para la urbanización de los terrenos.

“No se avanzó prácticamente en nada con las tareas de remediación del suelo a las que se comprometió el Gobierno de la Ciudad”, disparó Javier Gentilini, legislador del Frente Renovador y presidente de la Comisión de Vivienda, que además presentó un pedido de informes en la Legislatura porteña, y agregó: “No hicieron nada y ya pasó un año. Todas las promesas que hicieron los funcionarios de la Ciudad siguen inexplicablemente pendientes de cumplimiento”.

Aunque en su momento los delegados de las familias que ocupaban el predio propusieron que la urbanización el saneamiento se hicieran en forma paralela, la idea fue rechazada por las autoridades. Y al mismo tiempo, comenzó una investigación cuando se supo que, detrás de la toma, había grupos organizados que hacían negocios con la usurpación y venta de terrenos en la zona.

Fuente: Clarín

Written by Juan Carlos Villalonga